El primer ministro Shehbaz Sharif solicitó al presidente de Estados Unidos que prorrogue por 14 días el ultimátum impuesto a Teherán para reabrir el paso marítimo. El planteo busca darle margen a una salida diplomática y evitar una nueva escalada militar en Medio Oriente.
El gobierno de Pakistán instó este martes a Donald Trump a ampliar por dos semanas el plazo fijado a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, en medio de una crisis que mantiene en vilo al mercado energético y a toda la región. Shehbaz Sharif sostuvo que los esfuerzos diplomáticos avanzan y pidió tiempo para que esas gestiones puedan madurar.
A través de un mensaje público, el premier paquistaní aseguró que las conversaciones para una solución pacífica avanzan de manera "constante, fuerte y poderosa" y reclamó que se permita a la diplomacia seguir su curso. En paralelo, también le pidió a Irán que mantenga abierto Ormuz durante ese mismo período como "gesto de buena voluntad" y que todas las partes trabajen hacia un alto el fuego.

Durante una exposición en el Palacio Libertad, el canciller Pablo Quirno aseguró: "Compartimos valores, políticas y una complementariedad económica cada vez más relevante".
El pedido llega a pocas horas de que venza el ultimátum lanzado por Trump, quien amenazó con atacar infraestructura iraní si Teherán no levanta el bloqueo sobre el estrecho. Según Reuters y AP, la Casa Blanca ya tomó nota del planteo paquistaní, aunque todavía no anunció una respuesta definitiva.
La mediación de Islamabad se produce en un contexto de máxima tensión, con la guerra ya extendida a varios frentes y con nuevos ataques que golpearon instalaciones energéticas en el Golfo. Ese escenario vuelve más urgente cualquier intento de negociación, sobre todo porque Ormuz sigue siendo una vía clave para el comercio mundial de petróleo.
Por ahora, la propuesta paquistaní aparece como una última ventana para evitar una escalada mayor. Sin embargo, las agencias internacionales señalan que las tratativas siguen bajo fuerte presión y que la definición dependerá tanto de la respuesta de Washington como de la disposición de Teherán a aceptar una reapertura temporal del estrecho.