Mundo Conflicto en Medio Oriente

Irán rechazó el ultimátum de Trump por Ormuz y redobló la tensión regional

El mando militar iraní desestimó la advertencia de Estados Unidos para reabrir en 48 horas el estrecho de Ormuz bajo amenaza de destruir infraestructura clave. La respuesta de Teherán llegó en medio de una guerra que ya lleva seis semanas y mantiene en vilo a los mercados energéticos.

Sabado, 4 de Abril de 2026

El mando militar iraní rechazó este sábado el nuevo ultimátum lanzado por el presidente estadounidense, Donald Trump, para que el país reabra el estratégico estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas. Desde Teherán calificaron la advertencia como una medida "impotente, nerviosa, desequilibrada y estúpida", en una señal de que no habrá una rápida descompresión del conflicto.

La advertencia de Washington incluyó la amenaza de atacar infraestructura vital iraní si la vía marítima no queda nuevamente operativa. Reuters reportó que Trump ya había dicho el 30 de marzo que Estados Unidos podría destruir plantas energéticas, pozos petroleros y otros activos estratégicos si Teherán no habilitaba el paso por Ormuz, un corredor por el que normalmente circula una porción clave del comercio mundial de petróleo y gas.

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El mandatario estadounidense dio un ultimátum de 48 horas para la apertura del estrecho de Ormuz, bajo amenaza de un ataque masivo.

La escalada se inscribe en una guerra que comenzó el 28 de febrero con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel sobre Irán y que, según AP, ya dejó miles de muertos, alteró rutas marítimas, sacudió los mercados globales y disparó los precios de los combustibles. En ese contexto, el estrecho de Ormuz se convirtió en uno de los principales focos de presión militar, económica y diplomática de la crisis.

Mientras la Casa Blanca insiste con una salida condicionada a la reapertura total del paso marítimo, persisten las gestiones diplomáticas impulsadas por Pakistán, Turquía y Egipto para acercar a las partes a una negociación. Sin embargo, la dura respuesta del alto mando iraní y la continuidad de las amenazas cruzadas muestran que, por ahora, el conflicto sigue lejos de una resolución.