En un encuentro dirigido por Reino Unido, los representantes de más de 40 países aseguraron que Irán "está intentando mantener como rehén la economía mundial".
Reino Unido y sus aliados acordaron acudir a la "presión diplomática internacional", incluso a través de la ONU, en lugar de optar por opciones militares. Al mismo tiempo, han puesto sobre la mesa la posibilidad de estudiar medidas "económicas y políticas coordinadas", como sanciones, para presionar a Teherán.
Por otro lado, se pretende colaborar con la Organización Marítima Internacional para conseguir la "liberación de miles de barcos y marineros atrapados en el estrecho y reactivar el tráfico marítimo". Por último, se buscarán acuerdos conjuntos, en colaboración con los operadores navieros y los organismos del sector para aumentar la confianza en el mercado y las operaciones. Los participantes de la reunión consideran imperativa la reapertura de Ormuz para que se respete el derecho internacional y los "principios fundamentales de la libertad de navegación y el derecho del mar".
De acuerdo con el periódico The Guardian, la coalición no incluyó participantes de EE.UU., lo que coincide con la posición del presidente estadounidense, Donald Trump, de que la seguridad del estrecho les compete a otros países. Al respecto, Bloomberg afirma que la reunión es una señal al mandatario de la profunda preocupación de la comunidad internacional por la crisis de Ormuz y una forma de mostrar su disposición a contribuir a una solución. Temen que Trump concluya su operación militar sin dar solución debido a la negativa de varios países a desplegar sus propias fuerzas armadas en la vía marítima. El jefe de la Casa Blanca incluso insinuó que EE.UU. podría abandonar la OTAN.
La comunidad internacional dejó claro que EE.UU. debía incluir una solución para Ormuz en las conversaciones de alto el fuego con Irán, afirmaron personas familiarizadas con las discusiones, citadas por Bloomberg. No obstante, la reunión refleja que sus participantes pretenden reabrir la vía marítima sin Washington. Los responsables militares de la coalición de países se reunirán la próxima semana para debatir el despliegue de recursos navales con el fin de ayudar a patrullar y desminar el estrecho una vez que cesen los combates, precisó el medio.