Teherán rechazó la decisión del Gobierno de Javier Milei de declarar terrorista al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y sostuvo que la medida dañará las relaciones entre ambos países. La respuesta llegó horas después de que la Casa Rosada oficializara la inclusión del grupo en el registro argentino de entidades vinculadas al terrorismo.
Irán condenó este miércoles la decisión de la Argentina de declarar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista y advirtió que esa resolución afectará el vínculo bilateral. La reacción fue difundida por la embajada iraní en Uruguay, que replicó un comunicado de la Cancillería de Teherán.
En ese texto, la República Islámica calificó la medida como una acción "ilegal" e "inapropiada", basada en acusaciones infundadas, y sostuvo que Buenos Aires actuó bajo la influencia de Estados Unidos e Israel. Además, acusó al presidente Javier Milei y al canciller Pablo Quirno de alinearse con la ofensiva militar contra Irán y de ubicarse "del lado equivocado de la historia", según la versión difundida por medios argentinos a partir del comunicado oficial iraní.
La decisión argentina había sido anunciada el martes por la Oficina del Presidente. En el comunicado oficial, el Gobierno informó que incorporó a la Guardia Revolucionaria al RePET, el registro de personas y entidades vinculadas a actos de terrorismo y su financiamiento, y justificó la medida en informes oficiales, trabajos de inteligencia y antecedentes judiciales que vinculan a Irán y a Hezbollah con los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994.
Según Reuters, la designación habilita sanciones financieras y otras restricciones operativas contra la organización iraní, y profundiza el alineamiento diplomático de Milei con Estados Unidos. En la misma línea, la prensa internacional destacó que la medida también fue celebrada desde Israel como un nuevo gesto de sintonía política del Gobierno argentino en medio de la guerra en Medio Oriente.
El cruce abre un nuevo frente de tensión diplomática entre Buenos Aires y Teherán. No es el primero del año: en enero, la administración Milei ya había declarado terrorista a la Fuerza Quds, una unidad de élite de la propia Guardia Revolucionaria, y esa decisión también había sido rechazada por Irán con advertencias sobre sus consecuencias políticas y bilaterales.