"Lo que se dice públicamente es, por supuesto, muy diferente de lo que se nos comunica en privado", aseguró la secretaria de prensa Karoline Leavitt
La Casa Blanca informó este lunes que las negociaciones con el régimen de Irán continúan activas y muestran avances concretos, a pesar de la diferencia entre la retórica pública de Teherán y los mensajes transmitidos en privado a funcionarios estadounidenses
"A pesar de toda la postura pública que se escucha del régimen y de informaciones falsas, las conversaciones continúan y van bien. Lo que se dice públicamente es, por supuesto, muy diferente de lo que se nos comunica en privado", afirmó la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
La funcionaria añadió que cualquier mensaje transmitido por Irán será verificado a fondo antes de concretar pasos formales.
La Casa Blanca recordó que la operación "Furia Épica" fue diseñada para completarse en un periodo de cuatro a seis semanas. "Hoy estamos en el día 30, así que pueden hacer los cálculos", señaló Leavitt.
La portavoz destacó los resultados obtenidos por las fuerzas estadounidenses y aliadas en el primer mes de ofensiva. Según datos oficiales, Estados Unidos y sus socios destruyeron cerca del 70% de las instalaciones relacionadas con la producción de misiles y drones de Irán y completaron más de 11.000 misiones de combate.
La Casa Blanca aseguró que avanzan las conversaciones con Irán "a pesar de la posición pública" del régimen
Durante este periodo, trece militares estadounidenses murieron en ataques iraníes, mientras que Irán perdió a su líder supremo Ali Khamenei y a gran parte de la cúpula militar.
El objetivo de la campaña, según la administración Trump, es neutralizar el programa nuclear iraní, desmantelar el arsenal de misiles balísticos y destruir la capacidad de fabricación de armas de la República Islámica.
"La misión continuará hasta alcanzar los objetivos, y por ahora, ese plazo de cuatro a seis semanas se mantiene", insistió Leavitt.
A través de su red social Truth Social, Trump aseguró que Estados Unidos "está en conversaciones serias con un régimen nuevo y más razonable" en Irán. El mandatario advirtió que, si no se logra un acuerdo en breve, las fuerzas estadounidenses atacarán instalaciones eléctricas y petroleras clave en territorio iraní.
"Estamos trabajando con un liderazgo diferente y más pragmático", indicó, en referencia a la reconfiguración del poder en Teherán tras la muerte de altos funcionarios.
El secretario de Estado, Marco Rubio, también abordó la situación en Irán y destacó la existencia de "fracturas internas" dentro del liderazgo iraní, lo que facilita el avance de las negociaciones. Rubio no dio detalles sobre los interlocutores iraníes, pero subrayó la diferencia entre el discurso público y el mensaje transmitido en privado.
En paralelo, la Casa Blanca mantiene contactos diplomáticos con países árabes clave de la región.
Representantes de Arabia Saudita, Egipto y otros Estados han participado en reuniones con funcionarios estadounidenses para reducir la escalada y proteger rutas estratégicas de comercio y energía. La administración Trump alienta la participación de los países vecinos en las gestiones diplomáticas y en el diálogo indirecto con Teherán.
Uno de los puntos centrales en la agenda es la reapertura del estrecho de Ormuz, fundamental para el transporte mundial de petróleo y mercancías.
Trump pospuso el ultimátum a Irán para desbloquear el paso hasta el 6 de abril, con el objetivo de dar tiempo a las negociaciones en curso. Las autoridades iraníes, sin embargo, insisten públicamente en negar la existencia de un diálogo.
La Casa Blanca reiteró que la ventana para lograr un acuerdo sigue abierta, pero advirtió que el tiempo se agota. Si no se alcanza consenso antes del plazo, la administración estadounidense intensificará las operaciones militares sobre infraestructuras estratégicas de Irán. Mientras tanto, la región se mantiene en un estado de gran inestabilidad, con elevados niveles de confrontación militar y diplomática.