Mundo "Para proveer tranquilidad "

Envían tres proyectos por temas migratorios antes del Mundial 2026 en Estados Unidos

A pocos meses del inicio de la Copa del Mundo, legisladores estadounidenses presentan iniciativas que buscan frenar el incremento de los precios energéticos, con el objetivo de garantizar la estabilidad para residentes, empresas y visitantes durante el evento deportivo internacional

Viernes, 20 de Marzo de 2026

La propuesta legislativa de la congresista Nellie Pou introduce una medida dirigida a prohibir el uso de fondos federales para operativos migratorios en un radio de un kilómetro y medio (una milla) alrededor de los partidos o Fan Festivals del Mundial 2026 en Estados Unidos.

La iniciativa, denominada Save the World Cup Act, surge a raíz de la preocupación de que la presencia de agentes de inmigración pueda disuadir o intimidar a aficionados y visitantes, con potencial impacto en la participación y la imagen del país como anfitrión.

El proyecto de ley presentado por Pou establece que, durante el periodo de realización del Mundial de Fútbol, las autoridades federales no podrán realizar controles migratorios financiados con fondos nacionales en las inmediaciones de los estadios o eventos oficiales.

La congresista representa el distrito donde se encuentra el MetLife Stadium, sede de la final, y afirma que la protección debe abarcar toda la competencia y no solo los días de partido. Pou resaltó que el objetivo es "proveer tranquilidad y proteger a nuestros visitantes, residentes y jugadores".

La propuesta de Pou forma parte de un paquete de tres proyectos presentados ante el Congreso.

La propuesta legislativa de Nellie Pou busca prohibir operativos migratorios financiados con fondos federales cerca de partidos del Mundial 2026 en Estados Unidos

El congresista Eric Swalwell impulsa la restricción de actividades migratorias federales en el transporte público de las ciudades anfitrionas, mientras que LaMonica McIver propone bloquear la colaboración de fuerzas policiales locales que operan bajo acuerdos federales de inmigración, como el programa 287(g).

Estos acuerdos han permitido anteriormente que la policía local actuara como agente de inmigración, situación que generó polémica en condados como Miami-Dade, Florida, y Tarrant, Texas, ambos sedes de partidos del torneo.


Los tres legisladores -miembros demócratas del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes- sostienen que la presencia de operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cerca de eventos deportivos masivos puede generar temor entre los asistentes legales y perjudicar la asistencia y el ambiente festivo.

Swalwell expresó: "La prioridad debe ser mostrar lo mejor del país, no convertir el transporte público en un espacio de temor".

McIver enfrenta en paralelo un proceso judicial tras un incidente con agentes federales en Nueva Jersey durante una visita a un centro de detención de ICE; su equipo legal apelará alegando inmunidad legislativa.

El Departamento de Seguridad Nacional argumentó ante la publicación especializada The Athletic su "compromiso para garantizar que todos los aficionados, estadounidenses y visitantes, vivan una experiencia segura e inolvidable".

La agencia manifestó que los controles migratorios "se dirigen únicamente a personas en situación irregular" y negó la realización de operativos de detención durante el pasado Mundial de Clubes, en respuesta a denuncias sobre la presencia de agentes en estadios.

Según Pou, la incertidumbre sobre el accionar de ICE puede minar la confianza de los asistentes y afectar la imagen internacional de Estados Unidos.

"No existe un Mundial exitoso si los hinchas y los jugadores temen ser detenidos injustamente o quedar atrapados en una redada", advirtió la legisladora.

En su valoración, la ausencia de garantías explícitas de ICE en torno a la suspensión de operativos cerca de los estadios refuerza la necesidad de una regulación federal clara.
Por qué se impulsa esta legislación ahora

La propuesta tiene como objetivo establecer límites legales antes del inicio del torneo, ante la falta de compromisos formales de FIFA y de las autoridades migratorias estadounidenses.

Pou puntualizó: "No podemos quedarnos de brazos cruzados ante la incertidumbre sobre el proceder de ICE", y expresó su esperanza de que el debate trascienda la coyuntura partidaria y reciba apoyo republicano.

La falta de garantías formales de la FIFA y las autoridades migratorias estadounidenses impulsa la necesidad de una regulación clara antes del inicio del Mundial 2026 

El paquete legislativo, además de prohibir operativos migratorios cercanos a los eventos, busca restringir la cooperación de agencias locales con ICE durante el Mundial, para evitar que la celebración sea considerada excluyente o riesgosa por las comunidades inmigrantes.

A su vez, la tensión diplomática aumenta por la situación de países como Irán, Haití, Senegal y Costa de Marfil, cuyos ciudadanos enfrentan restricciones de viaje que podrían limitar la presencia de hinchas y disminuir la diversidad del torneo.

La relación entre Estados Unidos e Irán, marcada por la desconfianza, agrega un factor de incertidumbre sobre la participación de esa selección y sus aficionados.
Un Mundial en medio de tensiones políticas y geopolíticas

El contexto de la próxima Copa del Mundo en Estados Unidos atraviesa debates sobre política migratoria y tensiones internacionales.

Las propuestas legislativas, impulsadas por Nellie Pou y sus colegas, buscan convertir la cita deportiva en una oportunidad para proyectar una imagen de apertura y hospitalidad, alejando el temor a las intervenciones de ICE y promoviendo un ambiente seguro para visitantes y residentes.

La decisión final sobre la Save the World Cup Act y sus proyectos complementarios reside ahora en el Congreso. Pou remarcó: "Me niego a que esta oportunidad única quede opacada por el miedo o la aplicación imprudente de la ley".

El avance del debate legislativo definirá si la mayor cita futbolística del mundo también puede transformarse en un ejemplo de equilibrio entre seguridad y derechos civiles, y fortalecer la posición de Estados Unidos como anfitrión en un entorno global desafiante.