Lo decidió por unanimidad la Agencia Internacional de Energía. Se da cuando recrudece el conflicto en el estrecho de Ormuz, clave para el transporte de crudo y gas. El barril opera en US$90.
Mas de 30 países acordaron por unimidad liberar 400 millones de bariles de petróleo, que tenían en sus reservas, en un intento por frenar la escalada de precios originada por la guerra en Medio Oriente.
Así lo decidieron los 32 países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), en lo que la entidad catalogó como el mayor desbloqueo de reservas de su historia.
"Los países de la AIE pondrán 400 millones de barriles de petróleo (...) a disposición del mercado para compensar la pérdida de suministro por el cierre efectivo del estrecho de Ormuz", anunció el director ejecutivo de la agencia, Fatih Birol.
El director de la AIE, Fathi Briol, ha asegurado que el desbloqueo de estos millones de barriles supone la mayor inyección de reservas de petróleo de emergencia en la historia de la agencia. Es más, supone más del doble que el anterior récord de la Agencia Internacional de Energía, en la que se liberaron 182 millones de barriles de crudo por la guerra de Ucrania.
Esta medida pretende compensar el suministro que se perdió con el cierre del estrecho de Ormuz.
El director de la AIE ha subrayado la importancia de esta medida acordada para aliviar las tensiones en los mercados. Sin embargo, Briol ha recalcado que lo más importante es que se reabra el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz.
Una decisión histórica
La decisión llega después de que el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán haya alterado el tráfico en el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del planeta, por el que transita una parte sustancial del petróleo que consume el mundo. La medida busca evitar que el shock de oferta se traslade con rapidez a la economía global y dispare aún más los precios del crudo.
Se trata de la mayor liberación coordinada de reservas estratégicas en la historia de la AIE. El objetivo es inyectar rápidamente crudo en el mercado para compensar la pérdida de suministro provocada por la crisis en la región y contener la volatilidad del precio del barril, que ha llegado a superar los 90 dólares tras haber rozado incluso los 120 en los momentos de mayor tensión. Los gobiernos confían en que esta intervención envíe una señal clara a los mercados de que existe capacidad de respuesta ante posibles interrupciones del suministro energético.
La liberación de reservas se ejecutará de forma gradual y coordinada entre los países participantes, adaptándose a las circunstancias de cada uno. Aunque esta herramienta permite aliviar temporalmente el mercado y frenar subidas bruscas del petróleo, los expertos recuerdan que no es una solución estructural, sino un mecanismo de emergencia diseñado para ganar tiempo mientras se normaliza el suministro internacional. En cualquier caso, la magnitud de la operación refleja hasta qué punto el petróleo vuelve a situarse en el centro de la geopolítica mundial.
El mando militar anuncia el fin de los ataques de respuesta y el paso a la táctica de "golpe tras golpe" contra sus enemigos. El régimen islámico también advirtió que empezará a golpear bancos e instituciones financieras en Medio Oriente