El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) y servicios regionales anticipan un ingreso de aire ártico entre el viernes 6 y el lunes 9 de febrero, con viento fuerte y sensaciones térmicas peligrosas en el corredor del I-95. Boston, Nueva York y Filadelfia figuran entre las áreas con mayor impacto.
El noreste de Estados Unidos se prepara para una nueva irrupción de aire polar que podría convertirse en el tramo más frío del invierno en la región. Los pronósticos marcan un descenso pronunciado desde la noche del viernes 6, con un pico de frío entre sábado 7 y domingo 8, y condiciones que se extenderían, con moderación gradual, hacia el lunes 9.
En las principales ciudades del corredor I-95, el impacto se sentirá tanto por las mínimas como por el viento:
Además del frío, algunos sectores podrían sumar nieve y ráfagas que agraven la sensación térmica. Medios regionales informaron que, por ejemplo, el NWS emitió vigilancias por frío extremo en áreas del noreste (como Connecticut), con advertencias por riesgo de congelación en exposiciones relativamente cortas.
En zonas más al sur del corredor (área DC-Maryland-Virginia), el NWS también publicó avisos de "Extreme Cold Watch" con menciones explícitas a sensaciones térmicas bajo cero (en °F) asociadas al viento.
Las agencias suelen insistir en medidas básicas: limitar la exposición al aire libre, vestirse en capas, cubrir piel expuesta (gorro, guantes, cuello/rostro), controlar calefacción y evitar fuentes de calor inseguras, y prestar atención especial a niños, mayores y personas con enfermedades crónicas.