La primera jornada de diálogo tripartito, celebrada el miércoles en la capital emiratí, concluyó sin un resultado concreto, aunque Kiev y Washington calificaron las negociaciones como "sustantivas y productivas"
Ucrania, Rusia y Estados Unidos continuarán este jueves un segundo día de conversaciones en Abu Dhabi con el objetivo de alcanzar un acuerdo que ponga fin a la invasión rusa iniciada hace casi cuatro años, en un nuevo intento diplomático impulsado por Washington que aún no logra un avance decisivo.
El encuentro, mediado por Estados Unidos, constituye el capítulo más reciente de los esfuerzos para detener la guerra desatada por la ofensiva rusa a gran escala en febrero de 2022. La primera jornada de diálogo tripartito, celebrada el miércoles en la capital emiratí, concluyó sin un resultado concreto, aunque Kiev calificó las negociaciones como "sustantivas y productivas".
El conflicto representa el más letal en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. El balance incluye cientos de miles de muertos, millones de desplazados y amplias zonas del este y sur de Ucrania devastadas. El impacto humano continúa en aumento con la prolongación de los combates y los ataques a infraestructura crítica.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, informó el miércoles que 55.000 soldados ucranianos murieron en el campo de batalla. La cifra constituye una de las escasas evaluaciones oficiales sobre las pérdidas militares de cualquiera de los bandos desde el inicio del conflicto.
Al mismo tiempo, Rusia intensificó los ataques contra la infraestructura energética ucraniana. Las ofensivas dejaron sin electricidad a numerosos ciudadanos, incluidos residentes de Kiev, en medio de temperaturas que descendieron hasta los 20 grados bajo cero en los últimos días.
Zelensky anunció la esperanza de un nuevo canje de prisioneros con Rusia tras la reunión en 
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, informó el miércoles que 55.000 soldados ucranianos murieron en el campo de batalla
En el plano diplomático, el jefe negociador de Ucrania, Rustem Umerov, sostuvo que durante el primer día de conversaciones se abordaron "pasos concretos y soluciones prácticas". Pese a esa valoración, el Kremlin reiteró su postura firme sobre las condiciones para un acuerdo.
El portavoz ruso Dmitry Peskov afirmó ante la prensa que los combates continuarán "hasta que el régimen de Kiev tome las decisiones apropiadas". Moscú insiste en que Ucrania debe ceder en cuestiones clave como condición previa para cualquier arreglo.
El principal punto de fricción gira en torno al futuro de los territorios en el este ucraniano. Rusia exige que Kiev retire sus tropas de amplias zonas del Donbás, incluidas ciudades fuertemente fortificadas situadas sobre recursos naturales estratégicos. Además, reclama el reconocimiento internacional de que los territorios ocupados durante la invasión forman parte de la Federación Rusa.
Kiev mantiene una postura opuesta. El gobierno ucraniano propone congelar el conflicto a lo largo de la línea actual del frente y rechaza un repliegue de sus fuerzas. Las autoridades ucranianas también advierten que ceder territorio podría reforzar las ambiciones militares rusas en el futuro.
El portavoz ruso Dmitry Peskov afirmó ante la prensa que los combates continuarán "hasta que el régimen de Kiev tome las decisiones apropiadas"
Las negociaciones tripartitas comenzaron con una primera ronda celebrada el 23 y 24 de enero en Abu Dhabi. El proceso constituye hasta ahora la señal más visible de avance dentro del impulso del presidente estadounidense Donald Trump para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra. Su enviado Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner participan en los esfuerzos diplomáticos con el objetivo de acercar posiciones entre las partes.
Desde Kiev, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Georgiy Tykhy, afirmó que Ucrania está "interesada en saber qué es lo que realmente quieren los rusos y los estadounidenses" en esta nueva etapa de conversaciones.
Zelensky subrayó la importancia del papel de Estados Unidos en el proceso. En una entrevista con la televisión francesa emitida el miércoles, sostuvo que "Putin solo le tiene miedo a Trump". El mandatario ucraniano planteó que el presidente estadounidense puede recurrir a sanciones económicas contra Rusia o a la transferencia de armas a Ucrania para "mantener esa presión sobre Putin". Al mismo tiempo, aclaró que su país no aceptará compromisos que afecten su soberanía.
Rusia ocupa cerca del 20% del territorio ucraniano. Moscú reclama como propias las regiones de Lugansk, Kherson y Zaporizhzhia, además de controlar áreas en al menos otras tres regiones del este. Ucrania mantiene el control de aproximadamente una quinta parte de la región de Donetsk.
Las autoridades ucranianas reiteran que no firmarán un acuerdo que no garantice disuasión frente a nuevas ofensivas rusas. El resultado de las conversaciones en Abu Dhabi podría definir el rumbo de un conflicto que ya se extiende por casi cuatro años y cuyo desenlace permanece incierto.