A casi tres meses de sufrir un severo traumatismo de cráneo en Núñez, la querida cocinera regresó a la pantalla. Detalló las limitaciones sensoriales con las que convive y pidió mayor empatía hacia las discapacidades.
Tras atravesar uno de los momentos más críticos de su vida, la reconocida cocinera Mónica Borda, popularmente apodada Madame Papin, regresó a los estudios de la Televisión Pública luego de casi tres meses de ausencia. Su alejamiento de la pantalla se debió a un gravísimo accidente sufrido en las inmediaciones del Estadio Obras Sanitarias, en el barrio porteño de Núñez, donde un fuerte golpe en la cabeza le provocó convulsiones y la obligó a permanecer internada en terapia intensiva con pronóstico reservado.
En su reaparición televisiva, la chef relató con crudeza el largo sendero de recuperación que debió transitar para volver a ponerse de pie. "Estuve cuarenta días internada y un mes y medio más con internación domiciliaria. Tuve que aprender a caminar de nuevo. No tengo olfato ni gusto, apenas reconozco cuatro cosas", confesó visiblemente conmovida, detallando las secuelas neurológicas y sensoriales directas que alteraron de raíz su vínculo cotidiano y profesional con la gastronomía.
El impacto también dejó secuelas permanentes en su capacidad auditiva, lo que le exige extremar precauciones ante estímulos sonoros intensos. "Perdí un oído, tengo ruidos en la cabeza que no existen y no puedo salir a la calle sin tapones protectores", explicó Madame Papin sobre las consecuencias del traumatismo, asumiendo la dificultad emocional que representa frenar el ritmo laboral para una personalidad que siempre se caracterizó por su hiperactividad y jornadas maratónicas en eventos masivos.
Lejos de ocultar su realidad, la cocinera aprovechó el espacio televisivo para generar conciencia social sobre la contención y el respeto a quienes transitan situaciones similares. "Hoy no puedo estar en un restaurante más de una hora; es fundamental que la sociedad y el entorno entiendan por lo que pasa una persona con discapacidad", reflexionó la conductora, quien retoma su labor culinaria con tiempos adaptados y una enorme entereza personal frente a un nuevo desafío de vida.