La diva celebró sus 80 años en su casa junto a Sofía Gala, sus nietos y amigos cercanos, en una noche con menú de sushi, icónicas frases y la recreación de su clásico personaje Rita Turdero.
Moria Casán celebró sus 80 años con un evento íntimo realizado en su residencia de Parque Leloir, acompañada por su círculo más cercano. Entre los invitados estuvieron su hija, Sofía Gala Castiglione, sus nietos Helena y Dante, su amiga Zeta y un reducido grupo de afectos, quienes compartieron una velada distendida que la propia artista fue registrando y compartiendo a través de sus redes sociales.
La propuesta gastronómica central de la noche consistió en un abundante servicio de sushi servido en barco, complementado por dos tortas temáticas: una decorada con sus expresiones más célebres -como "¿Quiénes son?", "El decorado se calla" y "Soy el obelisco con tetas"- y otra en tonalidad rosa con su nombre en letras plateadas. Durante el momento del brindis, la diva evitó la tradicional canción de cumpleaños y, a pedido de su hija y al ritmo de Pocho La Pantera, improvisó una aplaudida recreación de Rita Turdero, su histórico personaje televisivo.
Para la ocasión, Casán lució un vestido largo negro ceñido con apliques de brillos, mangas semitransparentes y escote en V con detalles de encaje, manteniendo su clásico peinado lacio con flequillo recto y accesorios plateados.
En el cierre del festejo, tras compartir un emotivo intercambio afectivo con Sofía Gala, la actriz dejó una particular reflexión sobre su nueva década de vida frente a las velas: "Cortamos el 8 y ponemos el infinito. Soy infinita... aguante yo", sintetizando el espíritu con el que celebró su aniversario.