En el marco de la Asamblea General de la ONU, el canciller Pablo Quirno y el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, rubricaron un entendimiento estratégico respaldado por el EXIM Bank. El plan apunta a potenciar la infraestructura de transporte, la exportación de gas desde Vaca Muerta y el desarrollo de minerales críticos.
La administración de Javier Milei concretó este miércoles en Estados Unidos uno de los acuerdos bilaterales de inversión más importantes de los últimos años. Durante las paralelas a la Asamblea General de las Naciones Unidas, los gobiernos argentino y estadounidense lanzaron formalmente el Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa destinada a conectar la matriz productiva nacional con los mercados occidentales a través de un paquete de financiamiento de hasta US$ 7000 millones.
El anuncio inicial fue divulgado en redes sociales por el embajador norteamericano en el país, Peter Lamelas, y ratificado de manera oficial tras la firma del convenio realizada en el Consulado argentino en Nueva York por el canciller Pablo Quirno y el subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau.
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Tras su paso por la Asamblea General de la ONU, el presidente disertó en la sede central del banco Citi. Cuestionó a la oposición por la "hipocresía", ratificó su postura sobre las Islas Malvinas y vaticinó un escenario de mayorías legislativas para el próximo año.
A través del EXIM Bank, se aportarán fondos mediante préstamos directos, garantías y productos de seguros orientados a movilizar capital, tecnología y proveedores estadounidenses para modernizar y expandir la red de ferrocarriles, vías navegables, puertos, oleoductos y sistemas de transmisión energética, abriendo la puerta para que empresas de ese país compitan en licitaciones bajo estrictos estándares de ciberseguridad y tecnología confiable.
Una porción sustancial de los recursos estará dirigida a apuntalar el desarrollo comercial y masivo de los hidrocarburos de la cuenca neuquina, facilitando los proyectos exportadores de gas, mientras que en materia de minería y sector digital el acuerdo contempla asegurar las cadenas de suministro global de minerales críticos y fortalecer la cooperación en plataformas de seguridad y fiscalización aduanera.
Desde la Cancillería destacaron que el entendimiento busca consolidar un entorno legal y regulatorio predecible, transparente y seguro para atraer capitales extranjeros a largo plazo, posicionando a Estados Unidos como un socio fundamental para la infraestructura nacional. Con este paso, la Casa Rosada refuerza su alineamiento geopolítico y económico con Washington, asegurando herramientas financieras de peso para respaldar el sector exportador energético y minero del país.