En la comparación interanual, el Producto Interno Bruto (PIB) experimentó un alza del 2 por ciento
La economía argentina experimentó una caída en el segundo trimestre de 2026, con un retroceso del Producto Interno Bruto (PIB) del 0,6% frente al trimestre anterior y un avance de 2% en la comparación interanual, según el informe del nivel de actividad difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En tanto, el estudio destaca que "la tendencia ciclo presenta una variación positiva de 0,8%", lo que indica que, más allá de la caída puntual del segundo trimestre, la trayectoria de mediano plazo del PIB continúa en terreno positivo. En el acumulado del primer semestre del año, la economía exhibe un crecimiento de 2,2% respecto a igual período de 2025.
Del lado de la demanda, el comportamiento también fue diferente entre los distintos componentes. Mientras las exportaciones de bienes y servicios reales mostraron un alza de 2,5% en la medición desestacionalizada respecto al primer trimestre, el resto de los agregados registró retrocesos: el consumo privado cayó 2,4%, el consumo público 2,3% y la formación bruta de capital fijo 0,8%. Las importaciones, por su parte, se contrajeron 3,5% en el mismo período.
El desempleo subió al 7,9% en el segundo trimestre del año, el nivel más alto desde 2021
En la comparación interanual, el panorama de la demanda cambia de signo en varios de sus componentes. Las exportaciones fueron el rubro de mayor expansión, con un incremento de 13,7 por ciento. El consumo privado, en cambio, mostró un avance más moderado, de 0,4%, mientras que el consumo público retrocedió 4,1 por ciento. La formación bruta de capital fijo fue el componente más golpeado, con una caída de 11,1% frente al segundo trimestre de 2025.
Dentro de la formación bruta de capital fijo, el informe detalla que la caída de 11,1% respondió a comportamientos dispares según el tipo de bien. La inversión en construcciones prácticamente se mantuvo estable, con un descenso de apenas 0,1%, mientras que el rubro de "otras construcciones" retrocedió 8,2 por ciento. El golpe más fuerte se concentró en los bienes durables de producción: la inversión en maquinaria y equipo cayó 15,2% y la de equipo de transporte, 22,1 por ciento.
Al desagregar por origen, tanto los componentes nacionales como los importados mostraron retrocesos de magnitud similar. En maquinaria y equipo, el componente nacional cayó 15,5% y el importado 15 por ciento. En equipo de transporte, la caída del componente nacional fue de 20,4%, mientras que el importado retrocedió 24,9%. De esta manera, la contracción de la inversión no estuvo asociada a un solo origen de los bienes, sino que afectó de manera pareja a la producción local y a la traída del exterior.
Ahora bien, al analizar el nivel de actividad por sector económico, la comparación interanual muestra una fotografía distinta a la de la demanda agregada, con varias ramas en expansión. El sector pesca lideró las subas, con un incremento interanual de 44,7 por ciento. Le siguió explotación de minas y canteras, con un alza de 16,4%, y agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que creció 6,9% frente al segundo trimestre de 2025.
Otros sectores también mostraron variaciones positivas, aunque de menor magnitud. La intermediación financiera avanzó 4,8%, mientras que electricidad, gas y agua tuvo un incremento de 5,0 por ciento. El sector hoteles y restaurantes y el de transporte, almacenamiento y comunicaciones registraron cada uno una suba de 1,6%. Las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler crecieron 0,7%, y la construcción tuvo un incremento de 0,2% en el trimestre.
Fuente: Infobae