Economía & Negocios Contener la morosidad 

El Gobierno avanza con dos cambios para facilitar el cobro de las cuotas de los préstamos

Este lunes empieza a regir una normativa del Banco Central que permitirá debitar las cuotas de los préstamos directamente sobre las cuentas. Más adelante se sumarán los descuentos sobre el recibo de sueldo, que fueron habilitados por la reforma laboral. 

Sabado, 29 de Agosto de 2026

Ante el elevado nivel de morosidad entre las familias, especialmente en préstamos personales, el Gobierno está terminando de calibrar dos medidas que podrían mejorar los niveles de cobrabilidad de bancos, billeteras y financieras.

La primera entra en vigencia este lunes 31 de agosto. Es una herramienta que se llama "cobro con transferencia (CCT)" y fue creada por el Banco Central (BCRA) en marzo con el objetivo de facilitar el débito en cuentas (a la vista o de pago) de cuotas de préstamos. 

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En pocas palabras, cuando una persona saca un préstamo con una entidad financiera o billetera, el dinero se desembolsa en una cuenta que muchas veces elige el cliente y que no necesariamente coincide con la empresa que le otorgó el financiamiento.

El CCT permite al prestamista ejecutar un débito recurrente para cobrar las cuotas en la cuenta en la que se desembolsó el préstamo (que no podrá superar el 30% del ingreso del cliente). El sistema es obligatorio para permitir el débito y el BCRA reguló un arancel mínimo del 0,6% a pagar por los prestamistas. Además, les asignó a estos últimos la responsabilidad ante un fraude. 

Para poder usar el CCT, el cliente que tomó el préstamo debe dar su consentimiento expreso por única vez, aunque puede revocarlo en el momento que quiera. La entidad que pretende cobrar, por su parte, puede hacer hasta tres intentos de débito en la cuenta: el inicial, uno a las 48 horas y otro a las 96 horas. Antes de hacer el débito, la norma establece que se debe notificar al cliente por medios electrónicos.
Bancos y billeteras anticipan un arranque lento

Entre los requisitos que estableció el BCRA, uno que genera fricción es que el cobro debe ser de cuotas fijas e iguales durante la extensión del contrato. Esto complica la aplicación práctica, ya que muchas veces los préstamos tienen tasas variables o cuotas que van cambiando por modificaciones en la composición de capital e interés.

En los bancos agregaron un problema de diseño: mientras las cuentas bancarias suelen tener algún saldo, las que están en billeteras virtuales en general tienen todo el dinero invertido en un fondo común de inversión para generar rendimiento. Si bien el usuario ve un saldo, ese monto no está disponible para hacer el débito de la cuota. 

Durante los últimos meses hubo varias reuniones entre el regulador y los diferentes actores del sistema financiero (bancos, billeteras, proveedores de crédito, redes de infraestructura y compensadoras) para poner a punto el sistema.

Pese a ello, el diagnóstico del sector privado -incluso de las fintech que habían impulsado el mecanismo- es que la fecha no se cumplirá masivamente porque todavía quedan muchos temas por resolver. La mirada del BCRA, en tanto, apunta a evitar las prórrogas.

"Se espera que tenga poco alcance porque solo se pueden cobrar deudas en cuentas donde se depositan los créditos, así que los bancos y las principales billeteras no lo van a usar porque no van a querer depositar los créditos en una cuenta de otro", vaticinó una fuente del sistema tradicional.

En esa línea, en una billetera virtual consultada por TN confirmaron que solamente tendrán disponible el desarrollo para que otros actores puedan debitar las cuotas de su cuenta de pago, pero dijeron que no usarán la nueva herramienta para cobrar los créditos que hayan desembolsado.

"Va a servir solamente para esas financieras que ya depositan sus créditos en cuentas bancarias y ahora, en lugar de esperar la transferencia voluntaria del deudor, van a poder debitar de la cuenta. Pero no estamos hablando de algo masivo, sino más bien de un caso de uso muy limitado", agregó la fuente bancaria.

La posibilidad de hacer débitos directos en cuenta para el pago de préstamos ya estuvo vigente, pero se prohibió en 2020, mediante la Comunicación "A" 6909. En aquel momento, en plena cuarentena, muchas personas se habían quedado sin ingresos y se les debitaban rápidamente las cuotas de los préstamos que habían tomado previamente.

Fuente: Tn.com