La nueva normativa permite a los bancos destinar hasta el 15% de sus depósitos en moneda extranjera a financiar a personas jurídicas que no generan divisas. La medida establece controles sobre la capacidad de pago y obliga a liquidar los fondos en el mercado cambiario oficial.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) reglamentó un nuevo esquema que permitirá ampliar el acceso a créditos en dólares para empresas que no generan divisas, una modificación que flexibiliza las condiciones vigentes hasta el momento para el financiamiento en moneda extranjera.
La medida abre la posibilidad de que compañías cuyos ingresos están principalmente en pesos puedan tomar préstamos en dólares, aunque los bancos deberán cumplir con una serie de límites y controles destinados a reducir los riesgos derivados de una eventual variación del tipo de cambio.
Hasta ahora, este tipo de financiamiento estaba concentrado principalmente en empresas con capacidad de generar dólares, como las vinculadas al sector exportador. Con la nueva regulación, las entidades financieras podrán extender préstamos a otros sectores de la economía.
Sin embargo, habrá un límite: los créditos otorgados bajo esta modalidad no podrán superar en conjunto el 15% de los depósitos en dólares que tenga cada banco.
La iniciativa busca poner en circulación una parte de los fondos en moneda extranjera que permanecen depositados dentro del sistema financiero. Los depósitos privados en dólares ya superan los US$40.000 millones, y el objetivo oficial es que una porción de ese ahorro pueda transformarse en financiamiento para inversión y actividad productiva.
Las compañías que accedan a estos préstamos deberán vender las divisas en el Mercado Libre de Cambios (MLC) y convertirlas a pesos.
De esta manera, los recursos podrán utilizarse para financiar gastos e inversiones dentro del mercado local y, al mismo tiempo, los dólares provenientes de los créditos incrementarán la oferta de divisas en el mercado cambiario.
El esquema también incorpora mayores exigencias para los bancos. Los préstamos comprendidos en el nuevo régimen tendrán un requisito de capital mínimo equivalente al 125% del correspondiente a financiaciones similares.
Además, al momento de calcular los límites de exposición crediticia, las operaciones serán computadas por 1,25 veces su valor habitual.
Uno de los principales puntos de la reglamentación está relacionado con el denominado descalce de monedas. Se produce cuando una empresa obtiene sus ingresos en pesos pero mantiene una deuda denominada en dólares.
Frente a una eventual devaluación, el monto necesario para afrontar las cuotas podría incrementarse considerablemente en relación con la facturación de la compañía.
Por ese motivo, los bancos tendrán que evaluar previamente la capacidad de repago de cada empresa ante diferentes escenarios de variación del tipo de cambio.
El BCRA busca contener ese riesgo a través del límite del 15%, las mayores exigencias de capital y los controles específicos sobre la situación financiera de quienes soliciten los préstamos.
El objetivo es aumentar la intermediación de los dólares depositados en los bancos y lograr que una mayor cantidad de esos recursos pueda destinarse al financiamiento del sector privado.
Desde el Gobierno sostienen que el nuevo esquema puede contribuir a ampliar y abaratar el crédito destinado a inversiones, favorecer la actividad económica, mejorar la productividad y generar nuevas fuentes de financiamiento para las empresas.
Con la reglamentación del BCRA, las compañías que no generan divisas tendrán así una nueva alternativa para acceder a préstamos en dólares, aunque deberán afrontar mayores evaluaciones sobre su capacidad de pago y los posibles efectos de una modificación del tipo de cambio.