El stock bruto subió u$s417 millones y alcanzó los u$s50.059 millones, impulsado principalmente por la fuerte suba del oro. En cambio, la compra oficial fue de apenas u$s8 millones, el menor monto desde el inicio del programa de acumulación.
Las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) superaron este miércoles 5 de agosto la barrera de los u$s50.000 millones y alcanzaron un nuevo máximo desde 2019. En concreto, el stock bruto subió u$s417 millones y cerró en u$s50.059 millones, en una rueda en la que la mejora respondió mucho más al efecto de valuación que a las compras oficiales en el mercado de cambios.
El principal impulso vino del oro, que saltó 3,80% impulsado por señales de una posible tregua en Medio Oriente y habría aportado cerca de u$s300 millones al valor contable de las tenencias del Central, según informaron fuentes oficiales. Además, el movimiento se dio en un contexto de debilitamiento global del dólar, con una baja de 0,15% en el índice DXY, mientras que el euro avanzó 0,16%, la libra subió 0,11% y el yuan se apreció 0,05%. En cambio, el yen retrocedió apenas 0,03%.
De esta manera, el BCRA logró consolidar una marca relevante para el programa financiero, ya que las reservas no solo recuperaron la caída transitoria de fin de mes, sino que además perforaron un umbral simbólico para el mercado, aunque aun se mantien lejos del máximo de u$s77.000 millones, también correspondiente al 2019.
A pesar del hito para la entidad monetaria, la composición del aumento mostró que el salto diario no estuvo explicado por una aceleración en la compra de divisas, sino por la revalorización de los activos de reserva, sujeto a la volatilidad del mercado y al contexto externo.
En el mercado oficial, el BCRA compró apenas u$s8 millones, el menor monto desde el comienzo del programa de acumulación de reservas en 2026. A su vez, la rueda tuvo un volumen operado de u$s515 millones, por lo que la autoridad monetaria absorbió solo el 2% del total negociado, un porcentaje inferior al nivel objetivo que suele seguir el mercado.
Con este resultado, el saldo comprador de agosto ascendió a u$s54 millones, mientras que las compras acumuladas en 2026 llegaron a u$s13.381 millones. Así, el Central encadenó seis ruedas consecutivas con saldo positivo, aunque el ritmo de intervención quedó muy por debajo del desempeño de julio.
De hecho, el promedio diario de agosto se ubicó en u$s18 millones, frente a los u$s103 millones de julio, los u$s68 millones de junio y los u$s137 millones de mayo. Por lo tanto, el dato dejó una lectura mixta: las reservas alcanzaron su nivel más alto en casi siete años, pero la capacidad de compra directa del BCRA volvió a mostrar una marcada moderación.
En cuanto al frente cambiario, el dólar mayorista subió apenas 0,03% y cerró en $1.496,50 para la venta. Así, la cotización volvió a quedar cerca de la zona de $1.500, que en las últimas ruedas apareció como una referencia sensible para el mercado.
La dinámica se dio luego de que el spot avanzara 0,7% el lunes y volviera a subir en forma marginal el martes. En ese marco, el mercado volvió a preguntarse si existe una barrera informal en torno a los $1.500, ya que cada vez que la cotización se acercó a ese nivel aparecieron señales de mayor oferta de cobertura cambiaria oficial.
En particular, el volumen operado en el mercado secundario de instrumentos dólar linked volvió a acelerarse. La letra D31G6, con vencimiento a fines de agosto, negoció u$s229 millones, el mayor volumen desde los u$s403 millones registrados el 28 de julio en ese mismo instrumento. Además, el interés abierto en futuros aumentó u$s55 millones, con movimientos relevantes en septiembre y noviembre.
Entre las cotizaciones financieras, el MEP bajó 0,16% hasta $1.518,45, mientras que el contado con liquidación retrocedió 0,20% hasta $1.579,74. En tanto, el dólar blue cayó 0,32% y cerró en $1.540. Con estos valores, la brecha entre el blue y el mayorista se comprimió hasta 2,91%, mientras que el canje terminó en 4,04%.
En futuros, la curva operó con bajas generalizadas. De esta forma, agosto cayó 0,13%, septiembre retrocedió 0,13%, diciembre bajó 0,18% y los contratos de 2027 también cerraron en terreno negativo. En promedio, la variación general fue de -0,19%.
Con estos movimientos, la tasa implícita de agosto quedó en 1,47% mensual, equivalente a 17,64% anualizado. En pesos, la TAMAR subió de 22,94% a 23,13%, mientras que la BADLAR avanzó de 21,44% a 22,31%.
Así, la rueda dejó una señal potente en términos de stock, pero más débil en términos de flujo. Las reservas superaron los u$s50.000 millones y marcaron un nuevo máximo desde 2019, aunque el BCRA compró apenas u$s8 millones. Por eso, el dato central fue la mejora del balance por valuación, mientras que la acumulación genuina en el mercado oficial quedó todavía en niveles muy moderados.