Economía & Negocios Ante los aumentos

Ajuste en la salud: casi la mitad de los afiliados evalúa dejar su prepaga y la mayoría de los que se bajan migran al sistema público

Un relevamiento privado advierte sobre el impacto de las cuotas en el bolsillo: el 49,5% ve alta la probabilidad de abandonar el servicio en el corto plazo. El 62% de quienes ya se dieron de baja quedó sin cobertura médica. Pese a esto, las empresas sostienen que el mercado global se mantiene estable gracias a los aportes formales.

Domingo, 2 de Agosto de 2026

Sostener la medicina prepaga se ha convertido en uno de los mayores desafíos para las familias argentinas. Al ser uno de los rubros que mes a mes acompaña de cerca el ritmo inflacionario, el impacto en los ingresos genera una creciente incertidumbre entre los usuarios, quienes buscan alternativas para evitar perder la cobertura o se ven forzados a abandonarla por completo.

Así lo refleja un relevamiento realizado por el sitio MiObraSocial.com.ar entre afiliados activos, el cual arroja que el 49,5% considera alta la probabilidad de dejar su prepaga en los próximos seis meses, mientras que apenas un 21,6% descarta esa posibilidad. El ajuste, lejos de ser una especulación, ya está en marcha: el 57,6% de los encuestados ya bajó a un plan más económico en el último año o lo evaluó seriamente sin llegar a concretarlo.

El impacto: migración al sistema público y usuarios de larga permanencia

El dato más alarmante del informe se observa entre quienes finalmente decidieron dar de baja el servicio. Según el estudio, el 62% de las personas que abandonaron la prepaga en los últimos 12 meses hoy no cuenta con obra social ni cobertura privada, por lo que pasaron a depender exclusivamente del sistema público de salud. En contraste, solo el 9% logró migrar a una alternativa más económica y el 29% pasó a atenderse únicamente a través de una obra social.

Asimismo, el informe derriba el mito de que los desertores son afiliados ocasionales: el 85% tenía una larga permanencia en el sistema (el 53% llevaba más de cinco años y el 32% entre uno y cinco años).

Ignacio Cámpora, fundador de la plataforma, señala que la fidelidad hacia el sistema sigue siendo alta debido al temor a perder las prestaciones, pero advierte sobre un "descenso gradual y sostenido" impulsado por la pérdida del poder adquisitivo y los cambios en el mercado laboral.

Estabilidad en los números globales, pero con alertas en el empleo

Desde la Superintendencia de Servicios de Salud de la Nación, su titular Claudio Stivelman indicó que el sistema supera los ocho millones de afiliados y destacó que en los últimos tres años los ingresos de manera directa crecieron en más de 370 mil personas. En la misma línea, la Unión Argentina de Salud afirmó que el universo total de coberturas se mantiene estable.

Por su parte, Jorge Colina, presidente de IDESA, aclara que de esos ocho millones, unos seis millones derivan sus aportes a través de un empleo formal, mientras que dos millones contratan la cobertura de manera particular. Son justamente estos últimos quienes concentran las bajas y los cambios de plan. "La gran mayoría solo pierde la cobertura si es despedida. Por eso el sistema se muestra estable, ya que muchos de los despedidos han vuelto a conseguir empleo", explica.

Sin embargo, los indicadores del mercado laboral encenden señales de alerta. Un estudio de Bumeran reveló que casi siete de cada diez empresas realizaron despidos en la primera mitad del año -principalmente para recortar costos-, y un 35% prevé seguir achicando planteles. A esto se suma que, según una medición de Chubb, el 54% de los argentinos está preocupado por la posibilidad de perder su empleo y un 36% teme no contar con recursos para afrontar gastos esenciales como la salud en caso de quedar desvinculado.