Fidesz denuncia que el registro se practicó "sin previo aviso y clama que no sucedía nada igual en el país "desde el fin del comunismo en 1990"
Fiscales e investigadores de la autoridad tributaria de Hungría registraron este martes las oficinas que albergan los servidores de datos utilizados por el partido Fidesz del ex primer ministro Viktor Orbán, en el marco de una investigación por presunta malversación y otros delitos, según informó a Associated Press una portavoz de la Fiscalía. Fidesz acusó al gobernante partido Tisza, liderado por el primer ministro proeuropeo Péter Magyar, de intentar destruir a la formación utilizando la vía judicial.
Marianna Bodó, portavoz de la Fiscalía General del condado de Bács-Kiskun, explicó por correo electrónico que el registro forma parte de una investigación sobre el presunto uso indebido de subvenciones concedidas a través del Fondo Nacional de Cultura de Hungría durante el mandato del Gobierno de Orbán. Este condado se encuentra al sur de la capital, Budapest.

El movimiento islamista palestino designó al jefe de su buró político tras la muerte de Yahya al Sinwar. Sobrevivió a varios intentos de asesinato y mantiene estrechos vínculos con Irán.
Seis responsables, actuales y antiguos, han sido acusados en relación con el supuesto uso irregular de unos 53,5 millones de dólares a través de dicho fondo. Todos ellos han negado haber cometido irregularidades. La acusación sostiene que los fondos fueron distribuidos de forma opaca entre artistas e intérpretes vinculados a Fidesz. Algunos de ellos participaron activamente en la campaña del partido antes de las elecciones nacionales celebradas en abril.
En el registro de este martes colaboró una unidad regional de investigación criminal de la Administración Nacional de Impuestos y Aduanas, escribió Bodó, quien añadió que no podía facilitar más información "en interés de la investigación".
Fidesz aseguró en un comunicado publicado en Facebook que los investigadores llevaron a cabo el registro "sin previo aviso" y "con la intención de incautarse de todo el sistema de comunicaciones y las bases de datos del partido". "No existe ningún precedente de algo así en Hungría desde el fin del comunismo en 1990", afirmó Fidesz.
Orbán y Fidesz gobernaron Hungría durante 16 años hasta sufrir una contundente derrota electoral en abril. Durante su etapa en el poder, fueron acusados reiteradamente de permitir una corrupción sin control, hacerse con el control de las instituciones del país y socavar la democracia y el Estado de derecho.
Tras llegar al poder en mayo, Magyar ha emprendido una serie de medidas para desmantelar lo que denomina la "mafia" de Orbán, destituyendo a numerosos cargos de designación política -entre ellos el presidente de la República- y a responsables de instituciones consideradas facilitadoras del gobierno autocrático de Orbán.
Desde su derrota electoral, Fidesz ha acusado a Magyar y a Tisza de actuar con "tiranía" en su intento de desmontar el sistema político y económico construido por Orbán. Tisza sostiene, por su parte, que está utilizando el amplio mandato obtenido en las urnas para cumplir las promesas realizadas durante la campaña.
Magyar escribió este martes en Facebook que estaba a la espera de recibir más información de la Fiscalía sobre el registro.
Fuente: FranPress