Economía & Negocios Mirada puesta

La explotación petrolera en Malvinas reaviva el conflicto entre Argentina y Reino Unido

Un informe del medio británico analizó el impacto económico y político del desarrollo petrolero off shore Sea Lion, que podría triplicar el PBI malvinense y aumentar la tensión diplomática entre la Argentina y el Reino Unido

Jueves, 2 de Julio de 2026

El avance del proyecto petrolero Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, volvió a poner en el centro de la escena la disputa entre Argentina y el Reino Unido. Un informe publicado por el diario británico Financial Times advirtió que la iniciativa podría transformar la economía del archipiélago, pero también profundizar el conflicto diplomático por la soberanía de las islas.

Según el medio británico, el desarrollo del yacimiento offshore permitiría triplicar el Producto Bruto Interno (PBI) de las Malvinas gracias a los ingresos provenientes de la explotación petrolera. El proyecto es impulsado por las compañías Navitas Petroleum, de Israel, y Rockhopper, del Reino Unido, que prevén iniciar la producción en marzo de 2028 y alcanzar un máximo de 50.000 barriles diarios hacia 2032.

El presidente Javier Milei ya había cuestionado la iniciativa meses atrás y la calificó como un avance "unilateral e ilegítimo" sobre recursos naturales que Argentina considera propios. Además, el Gobierno anticipó que continuará realizando gestiones diplomáticas para intentar frenar el desarrollo del emprendimiento.

En las islas, en cambio, el proyecto es visto como una oportunidad histórica. Las autoridades locales proyectan utilizar los futuros ingresos para financiar obras de infraestructura, modernizar servicios públicos e incluso fortalecer la defensa del territorio. Entre las iniciativas previstas figuran una nueva central eléctrica, parques eólicos, una planta de tratamiento de residuos, un puerto y un hotel destinado al personal que trabajará en la explotación petrolera.

El Financial Times recordó que los intentos anteriores de desarrollar Sea Lion habían fracasado debido a la caída del precio internacional del petróleo y a las tensiones geopolíticas derivadas del conflicto de soberanía. Sin embargo, sostuvo que esta vez el proyecto avanzó hasta alcanzar la decisión final de inversión y ya comenzaron las primeras obras de infraestructura.

El diario también señaló que el crecimiento económico esperado podría modificar por completo la estructura productiva del archipiélago, que actualmente depende principalmente de la pesca y la ganadería. Incluso estimó que, de concretarse las proyecciones, los ingresos fiscales derivados del petróleo podrían superar en pocos años la recaudación que obtiene el Reino Unido por la explotación de hidrocarburos en el Mar del Norte.

No obstante, el futuro del proyecto todavía depende de distintos factores. Entre ellos aparecen la evolución del precio internacional del crudo, los costos de producción en alta mar y la posible reacción diplomática de Argentina y otros países de la región. Expertos consultados por el periódico británico sostienen que Buenos Aires podría intentar impugnar la explotación en organismos internacionales al considerar que modifica unilateralmente la situación de un territorio cuya soberanía continúa en disputa.

Mientras tanto, el desarrollo de Sea Lion continúa avanzando y podría marcar un antes y un después para la economía de las Islas Malvinas, al mismo tiempo que reabre un tema de fuerte sensibilidad política para la Argentina.