Se registró otra suba del volumen en futuros y la tasa implícita cayó a 9,8%. El Central frenó al dólar para no pagar caro el vencimiento de un bono
El Banco Central volvió a intervenir en el mercado de futuros del dólar con el objetivo de frenar la escalada de la divisa y evitar un mayor impacto sobre los bonos ajustados por el tipo de cambio. La medida se produjo en una jornada clave, ya que este jueves se definió el valor del dólar que se utilizará para liquidar el bono dólar linked TZV26, emitido por el Tesoro.
Estos títulos ajustan su capital según la cotización oficial de la moneda estadounidense, por lo que una mayor suba del dólar implica un incremento en el monto que el Estado debe pagar a los inversores. Actualmente, aún queda un remanente equivalente a unos 2.000 millones de dólares vinculado a este instrumento financiero.
Operadores del mercado detectaron una fuerte presencia oficial en las operaciones de futuros, especialmente cuando el dólar mayorista se acercó a los $1.478. La intervención contribuyó a detener la tendencia alcista que la divisa venía registrando durante las últimas dos semanas y permitió que cerrara apenas por debajo de ese valor.
Uno de los principales indicios de la participación del Banco Central fue la fuerte caída de la tasa implícita de los contratos de futuros, que descendió hasta el 9,88% anual para las posiciones de corto plazo. Este nivel quedó muy por debajo de las tasas que ofrecen actualmente las inversiones en pesos, generando un incentivo para que los inversores vendan dólares, coloquen esos fondos en instrumentos de renta fija y, al mismo tiempo, se cubran de una eventual devaluación mediante contratos de futuros.
Como consecuencia de esta estrategia, los contratos de dólar futuro registraron importantes bajas. Los que vencen a fines de junio retrocedieron alrededor de un 4,5%, mientras que los correspondientes a julio cayeron cerca de un 5,5%.
Pese a la intervención, las cotizaciones del mercado de futuros continúan ubicándose por encima de las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central. Esto refleja que los inversores mantienen una mayor demanda de cobertura frente a la posibilidad de nuevas subas del tipo de cambio en los próximos meses.
En paralelo, la autoridad monetaria continuó comprando divisas en el mercado oficial y ya acumula adquisiciones superiores a los 1.250 millones de dólares durante junio, una señal de que busca reforzar las reservas mientras administra la evolución del tipo de cambio.
Los analistas sostienen que en las próximas semanas será posible observar con mayor claridad cuál será la estrategia del Gobierno. Una vez superado el vencimiento de los bonos dólar linked, el mercado seguirá de cerca si el Banco Central mantiene su presencia en el mercado de futuros o permite una mayor flexibilidad en la cotización del dólar.
Entre los factores que podrían influir sobre el comportamiento del tipo de cambio aparecen la desaceleración del ingreso de divisas del sector agroexportador, el aumento de la demanda minorista de dólares y la baja internacional del precio del petróleo, luego de la reciente distensión del conflicto en Medio Oriente.