La campana de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires sonó este viernes e inauguró otra etapa para el flamante instrumento financiero.
El mercado de capitales argentino sumó una nueva herramienta de inversión vinculada al sector inmobiliario. Se trata del primer REIT (Real Estate Investment Trust) del país, un fondo que permite invertir en propiedades sin necesidad de adquirir un inmueble completo y que comenzó a cotizar en la Bolsa local tras captar más de US$45 millones, triplicando el objetivo inicial de US$15 millones.
La iniciativa fue impulsada por el desarrollador inmobiliario Beltrán Briones junto a Juan Ignacio Abuchdid, presidente de Grupo IEB. El objetivo es acercar el negocio inmobiliario a pequeños y medianos ahorristas mediante un esquema que permite comprar participaciones del fondo y negociarlas posteriormente en el mercado.
Los impulsores del proyecto consideran que el sector inmobiliario aún tiene un importante potencial de crecimiento. Durante la presentación del fondo, Abuchdid sostuvo que los valores de las propiedades podrían registrar una apreciación de hasta 50% en los próximos dos años.
Según explicaron los responsables del fondo, distintos activos financieros mostraron una recuperación mucho más marcada que los inmuebles durante los últimos años. Mientras el índice Merval avanzó cerca de 300% en dólares y los bonos registraron fuertes subas, las propiedades habrían aumentado apenas alrededor de 20%.
Para Briones, esta diferencia convierte al mercado inmobiliario en uno de los segmentos más rezagados de la economía argentina.
A esa visión suman otros factores que podrían impulsar los precios, como la menor cantidad de desarrollos nuevos, una oferta más limitada de inmuebles disponibles y la reactivación del crédito hipotecario, que volvió a dinamizar parte de la demanda.
No obstante, especialistas del sector advierten que cualquier mejora en los valores inmobiliarios dependerá del tipo de propiedad y de su ubicación.
José Rozados, director de Reporte Inmobiliario, señaló que existen fundamentos para esperar una recuperación del mercado, aunque aclaró que no todos los segmentos evolucionarán de la misma manera. En ese sentido, consideró que los departamentos usados en la Ciudad de Buenos Aires podrían ofrecer mayores oportunidades de valorización, mientras que algunos desarrollos terminados con unidades sin vender también presentan potencial.
El especialista remarcó que la ubicación continúa siendo el factor más importante al momento de determinar la demanda y el valor futuro de un inmueble.
Respecto al financiamiento hipotecario, indicó que sigue teniendo incidencia en las operaciones de compraventa, aunque con menor intensidad que durante 2024. Actualmente, los créditos participan en entre el 11% y el 15% de las operaciones realizadas en la Ciudad de Buenos Aires.
El REIT destinará sus inversiones principalmente a inmuebles terminados de alta gama, oficinas corporativas categoría AAA y locales comerciales ubicados en la Ciudad de Buenos Aires.
A diferencia de la compra tradicional de una propiedad, los inversores adquieren cuotapartes del fondo, obteniendo exposición a una cartera diversificada de activos inmobiliarios. El vehículo fue diseñado con un horizonte de inversión de diez años, aunque las participaciones pueden venderse antes en el mercado secundario.
Los rendimientos provienen tanto de los ingresos generados por los alquileres como de la posible valorización de las propiedades a lo largo del tiempo.
Uno de los aspectos destacados por sus creadores es la accesibilidad. Mientras que la compra de un inmueble suele requerir desembolsos elevados, el fondo permite participar con inversiones desde $1.000.
Aunque esta herramienta es novedosa para la Argentina, los REIT cuentan con una larga trayectoria en mercados desarrollados como Estados Unidos y Europa, además de varios países latinoamericanos.
Sus impulsores destacan que estos vehículos permiten acceder al negocio inmobiliario sin asumir las tareas de administración, mantenimiento o búsqueda de inquilinos, además de ofrecer una liquidez superior a la de las inversiones tradicionales en ladrillos.
Tomando como referencia experiencias internacionales, señalan que en México este tipo de instrumentos representa una porción significativa de la economía, lo que abre expectativas sobre su potencial desarrollo en el mercado local.
Con una oferta de inmuebles más acotada, una demanda que comienza a recuperarse y precios que todavía consideran rezagados frente a otros activos, los responsables del primer REIT argentino apuestan a que el sector inmobiliario tendrá un nuevo ciclo de crecimiento en los próximos años.