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Los analistas privados anticipan una inflación en torno al 2% para mayo y proyectan calma cambiaria para junio

A días de conocerse el dato oficial del Indec, las estimaciones privadas marcan una baja. Las proyecciones de los analistas para junio.

Miercoles, 3 de Junio de 2026

La carrera de los precios minoristas consolidó su tendencia a la baja durante el mes de mayo. A la espera de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difunda el indicador oficial, las principales consultoras económicas del país dieron a conocer sus mediciones privadas, coincidiendo en que se registró una desaceleración respecto al mes previo. Las estimaciones de las firmas privadas perforaron las proyecciones iniciales del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) coordinado por el Banco Central -que auguraba un 2,3%- y sitúan la inflación del quinto mes del año en un rango técnico de entre el 2,1% y el 2,4%.

Los analistas más optimistas pertenecen a la Fundación Libertad y Progreso, cuyo relevamiento arrojó un incremento mensual del 2,1%. Desde la entidad explicaron que este número se ubicó 0,5 puntos porcentuales por debajo del registro oficial de abril. De confirmarse esta cifra en el organismo estatal, la inflación acumulada en los primeros cinco meses del año alcanzará el 14,7%, mientras que la variación interanual se posicionaría en un 33,2%.

En la banda superior de los pronósticos se ubicó la consultora Eco Go, dirigida por Sebastián Menescaldi, que aguarda una suba del 2,4%. El economista advirtió que la desaceleración avanzó a un ritmo más lento de lo previsto debido al impacto puntual de los aumentos en el transporte público, derivados de la reducción de subsidios en los ramales ferroviarios, y a una contracción en la oferta de vegetales que presionó los precios de la canasta verde.

Por su parte, el relevamiento para el Gran Buenos Aires de la firma C&T, conducida por Camilo Tiscornia y María Castiglioni Cotter, detectó un aumento mensual del 2,2%, convirtiéndose en la variación más baja registrada desde octubre del año pasado. Sin embargo, Tiscornia aclaró que la medición interanual de la consultora mostraría una suba técnica hasta el 33,3% (frente al 32,4% de abril) debido al efecto de la baja base de comparación que dejó el mismo mes del año anterior.

Al desagregar el comportamiento de los rubros en mayo, la salud y los alimentos se posicionaron por encima del promedio general. En el sector sanitario influyó la aceleración simultánea en las cuotas de la medicina prepaga y en el valor de los medicamentos. En tanto, el capítulo de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas trepó un 3,3% según Libertad y Progreso -y un 2,7% según C&T-, aportando la mayor incidencia al índice general. Dentro de esta categoría se observó una fuerte heterogeneidad: mientras que las verduras treparon un 27% por factores estacionales y los panificados avanzaron un 2,5%, el precio de la carne vacuna se moderó notablemente con una suba de apenas el 1%.

En contrapartida, el rubro de Transporte amortiguó el indicador general. Los analistas explicaron que, a pesar de la escalada del petróleo a nivel internacional por los conflictos geopolíticos en Medio Oriente, el traslado a los surtidores locales fue sumamente acotado, permitiendo que el ancla fiscal del Gobierno y la estabilidad cambiaria contuvieran el resto de la cadena de valor.

De cara al corriente mes de junio, el consenso de los economistas privados anticipa que la desinflación se profundizará, proyectando que el índice mensual se sostendrá firmemente en torno al 2%. La estacionalidad del mes juega a favor de la medición, a lo que se suma la decisión política oficial de mantener pisadas las tarifas de los servicios regulados mediante el incremento temporal de subsidios a la luz y el gas, junto con la postergación de la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos por parte del Palacio de Hacienda.

Iván Cachanosky, economista jefe de Libertad y Progreso, señaló que la normalización en la demanda de pesos y el estricto control de la base monetaria por parte del Banco Central comenzaron a rendir frutos. Asimismo, destacó que la extendida paz cambiaria y la ausencia de vencimientos de deuda de gran envergadura en el corto plazo garantizan un escenario financiero despejado para las próximas semanas, estimando que la inflación local podría converger hacia un 26% anual hacia el cierre del período.

No obstante, las consultoras advirtieron sobre la necesidad de monitorear variables externas e internas de riesgo. En el plano internacional, la suspensión de las negociaciones de paz por parte de Irán y las tensiones operativas en el estrecho de Ormuz, sumadas a los recortes de producción de gas licuado en Qatar, configuran una amenaza latente de precios energéticos globales elevados. En el orden local, los técnicos sugieren seguir de cerca el impacto residual de la quita de subsidios en las tarifas de servicios básicos, cuyos incrementos golpean con mayor dureza a los hogares de ingresos medios de la población.