El Banco Central alcanzó las 99 ruedas consecutivas con compras en el mercado de cambios. Este martes sumó otros u$s175 millones
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró este martes con una compra de u$s175 millones en el mercado cambiario. Con esa operación, el acumulado de compras anual llegó a u$s9.981 millones, una cifra que representa más del 99% del objetivo de compras de divisas previsto para 2026.
El dato confirma una tendencia sostenida. Desde el inicio del actual esquema monetario en enero, la autoridad monetaria lleva 99 días consecutivos con saldo positivo en el mercado, con la única excepción del 2 de enero. Esa racha marca un récord en la gestión actual y refleja la estrategia oficial de acumular reservas para respaldar el programa monetario.
El pico de compras diarias se registró el 10 de abril, cuando el BCRA adquirió u$s457 millones en una sola jornada. Ese récord no se repitió en las semanas siguientes, pero el ritmo de acumulación se mantuvo firme.
De cara a lo que pueda ocurrir en junio con el tipo de cambio, en medio de las compras recurrentes del BCRA, el mercado estima que le dólar puede mantenerse en torno a los $1.400.

El dólar pegó su mayor salto desde el 20 de marzo y tocó su precio más alto desde principios de febrero. De todas maneras sigue lejos del techo de las bandas.
Durante la primera quincena de mayo, las compras diarias no superaron los u$s100 millones. Pero en la segunda mitad del mes, el ritmo se aceleró. En la última semana, el Central adquirió u$s761 millones, mientras que el saldo mensual de mayo cerró en u$s2.596 millones.
Ese salto responde a dos factores clave. Por un lado, la liquidación de divisas del sector agropecuario se intensificó. Por otro, empresas y provincias colocaron bonos en los mercados internacionales, y parte de esos dólares quedó disponible para el BCRA.
De acuerdo con el Ministerio de Economía, aún resta que ingrese una porción significativa de divisas provenientes de exportaciones agropecuarias. Eso podría aumentar la disponibilidad de dólares para la autoridad monetaria en el corto plazo.
Hasta el momento, el Central alcanzó el 99,81% de la meta de acumulación de reservas proyectada para 2026. Las estimaciones oficiales ubican el saldo neto de compras para el año entre u$s10.000 y u$s17.000 millones, según la disponibilidad de divisas y la demanda de pesos en el mercado interno.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, afirmó que la dinámica de esos factores será determinante para cumplir las metas anuales. El incremento de reservas netas se vio limitado durante los primeros tres meses del año por la demanda de fondos del Tesoro Nacional.
Para sostener el ritmo de compras, el Central emitió pesos sin esterilización. El Tesoro, por su parte, absorbió ese excedente mediante colocaciones de deuda en moneda local. El objetivo: contener el dólar y la inflación sin frenar la acumulación de divisas.
De dónde vienen los dólares que compra el BCRA y qué pasa con las reservas
El ingreso de dólares por exportaciones agrícolas sigue siendo clave para el fortalecimiento de las reservas internacionales. Un análisis de Portfolio Personal Inversiones remarcó que la liquidación del sector agropecuario se aceleró, pasando de un promedio diario de u$s125 millones en abril a u$s141 millones en mayo.
Ese salto refleja la cosecha gruesa en plena marcha y los buenos precios internacionales de algunos granos. Los productores aprovechan la ventana de ingresos antes de que arranque la nueva campaña.
Por su parte, las emisiones de deuda por parte de empresas y provincias en los mercados internacionales podrían superar los u$s3.200 millones en las próximas semanas. Eso sumaría capacidad de intervención al Central, que puede absorber parte de esos flujos en el mercado oficial.
"Con la última colocación de EDEMSA por u$s300 millones, las emisiones en el mercado internacional sumaron u$s1.500 millones en mayo y ya acumulan u$s11.900 millones desde las elecciones de medio término", destacó un informe de GMA Capital.
Ese flujo podría extenderse durante 2026, pero los analistas anticipan una potencial volatilidad de cara a 2027, cuando algunas de esas colocaciones comiencen a vencer.
Al finalizar la jornada, las reservas brutas se ubicaron en u$s48.427 millones, con un alza de u$s59 millones respecto al día anterior. En mayo, el incremento mensual fue de u$s3.708 millones.
Estos niveles marcan el valor más alto en casi siete años. Superan incluso el máximo alcanzado en febrero bajo la gestión actual. El colchón de reservas brutas refuerza la posición del BCRA para intervenir en el mercado cambiario sin comprometer la estabilidad del tipo de cambio oficial.
La acumulación de reservas es un pilar del programa económico. Cuanto más dólares acumule el Central, mayor será su capacidad para enfrentar shocks externos o turbulencias en el mercado cambiario. Y en un año electoral como 2027, esa capacidad puede marcar la diferencia entre estabilidad y volatilidad.
Se viene un "mes clave" para la oferta de dólares en el mercado
De acuerdo con Rocío Bisang, economista de GMA Capital, la expectativa es que junio exhiba una dinámica similar a la de mayo: "buen ritmo" de compra de dólares por parte del Banco Central y tipo de cambio relativamente estable, en niveles similares a los actuales. No prevé grandes modificaciones en el frente cambiario para las próximas semanas, por lo que el "veranito" financiero se extendería, por lo menos, durante un mes más.
Además, resalta Bisang, aún queda stock de la cosecha gruesa del agro, por lo que es probable que el flujo positivo de dólares en el mercado de cambios se mantenga firme y en grandes volúmenes durante las próximas semanas. Advierte que la dinámica debería revertirse durante la segunda mitad del año por la caída estacional en la oferta de dólares, por lo que "luce razonable" que el Central aproveche este momento para mantener o acelerar las compras de reservas.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, coincide en que se viene un "mes clave" para las liquidaciones de dólares en el mercado de cambios por parte de los agroexportadores, período que podría extenderse hasta principios de agosto. De no mediar algún ruido interno o shock externo, esto implicaría que la racha cambiaria debería extenderse: la continuidad de la oferta de dólares daría margen para que el tipo de cambio se mantenga relativamente calmo y la autoridad monetaria aproveche el escenario para sumar más reservas.
"El BCRA debería seguir comprando a buen ritmo. No debería bajar. Junio aún es un mes de relativa baja demanda privada de dólares y con buena oferta por la cosecha gruesa del agro, a pesar de que la oferta también genera propia demanda, en parte. Por ahora, no debería interrumpirse el flujo. Pero hay que señalar que en la segunda mitad de mayo hubo mucha compra de dólares en bloque por parte del Central. La primera mitad del mes venía floja y en la segunda metió varias compras fuertes en bloque. Se presume que estos dólares en bloque vienen vía financiera, pero no se sabe propiamente", agrega Outlier.
Qué pasará con el dólar tras el cambio estacional
Santiago López Alfaro, titular de Dracma Investment, prevé que en las próximas semanas el precio del dólar seguirá "planchado" porque "no tiene a dónde ir".
Así, atribuye altas chances de que el oficial mayorista se mantenga estable, en torno a los $1.400 que marca desde hace varias semanas.
Y, hacia adelante, en caso de avanzar a la zona de $1.500 o acelerar hasta $1.600 tras la caída estacional en la oferta del agro, considera que no sería dramático e, incluso, sería "lógico": en lo que va del año, el tipo de cambio registra una baja nominal de 3%, mientras la inflación acumula un avance de aproximadamente 15%.
"El principal riesgo hacia adelante es que, en la medida en que avance junio, la oferta estacional de los agroexportadores empiece a perder fuerza de manera gradual y aumente algo la demanda de dólares por cobertura. En ese caso, podríamos ver al tipo de cambio un poco más firme, pero dentro de una dinámica controlada. Nuestro escenario base es de continuidad en la acumulación de reservas, aunque con compras más selectivas, y un tipo de cambio oficial estable", agrega Sailing Inversiones.
De acuerdo con el bróker, para el corto y mediano plazo no se prevé una aceleración del tipo de cambio: mientras continúe el ingreso de dólares y el mercado perciba que el BCRA puede comprarlos sin generar tensiones, el precio de la divisa debería moverse de manera ordenada. Además, resalta, el oficial mayorista aún se mantiene lejos del techo de la banda de flotación (alrededor del 25%), por lo que el esquema le da margen a la autoridad monetaria para administrar la transición en la oferta estacional de dólares sin convalidar movimientos bruscos en la cotización.
"Las recientes compras abultadas de reservas por parte del Central confirman que sigue habiendo una oferta relevante de divisas en el mercado, principalmente asociada a las liquidaciones de emisiones de títulos de deuda en dólares de empresas y provincias, el saldo de la balanza comercial y un contexto en el que la demanda del sector privado todavía luce contenida. De cara a junio, creemos que el BCRA va a seguir aprovechando las jornadas de mayor oferta estacional de divisas para acumular reservas, aunque probablemente a un ritmo más irregular que el que se observó en los mejores días de mayo", advierte.
De acuerdo con la consultora 1816, el equipo económico del Gobierno ha estado enviando al mercado el mensaje de que "se siente cómodo" con el tipo de cambio actual, en torno a $1.400 en el segmento oficial mayorista, y con muy baja volatilidad. Así lo demuestra, según el análisis, con la actividad que ejerce tanto en el mercado de tasas como en el de futuros de dólar, con el objetivo de mantener el precio alrededor de este valor. Si bien desconoce hasta cuándo podría mantenerse este nivel, mientras sucede muchos inversores aprovechan la calma cambiaria para posicionarse en pesos y rendirlos con las tasas de interés.
Fuente; Iprofesional