Tras sumar reservas récord en jornadas consecutivas, los operadores analizan riesgos futuros y la reacción ante próximos desafíos financieros.
La captación de dólares, que parece imparable, está conformada por las compras de reservas por parte del Banco Central y los nuevos bonos en dólares que ofrece el Tesoro. La dinámica es alentadora para los inversores privados: refuerza la capacidad del Gobierno para enfrentar los próximos vencimientos de deuda en Nueva York. A la vez, se combina con el flujo positivo de divisas que habrá, por lo menos, hasta mediados de año, lo que debería mantener a raya al tipo de cambio.
Caputo captó esta semana gran parte de los dólares que buscaba. Primero, consiguió el máximo en la primera ronda de licitaciones de los bonos AO27 y AO28, que esta vez amplió a u$s350 millones para cada uno (en las anteriores, era u$s150 millones). Después, en la segunda ronda, obtuvo el total permitido para el AO27 (u$s100 millones) y u$s48 millones para el AO28. La demanda superó la expectativa y sorprendió positivamente a los analistas.
De este modo, obtuvo u$s848 millones en las licitaciones de esta semana y acumula u$s2.279 millones desde el lanzamiento de estos dos títulos. El monto se suma a los u$s1.000 millones que captó en diciembre del año pasado, cuando emitió el AL29N, bono de legislación local con el que el Estado Nacional volvió al mercado de deuda en dólares tras ocho años. Hasta ahora, el total conseguido en la plaza doméstica mediante colocaciones de bonos asciende a u$s3.279 millones.
En tanto, el Banco Central no detiene la racha compradora de dólares, aunque en las últimas jornadas recalibró los montos para no sobrecargar la demanda y evitar mayores presiones alcistas sobre el tipo de cambio. En lo que va del año, las compras ascienden a u$s7.200 millones.
Al sumar las compras con lo captado a través de los tres bonos mencionados, el total conseguido por el Gobierno en el mercado local asciende a u$s10.430 millones.
A corto y mediano plazo, todo parece indicar que el monto seguirá creciendo. Por lo menos, mientras continúe el ingreso de dólares provenientes de la cosecha gruesa del sector agroexportador, prevista hasta mediados del año, la cifra debería aumentar de manera constante, tanto por nuevas compras de reservas por parte del BCRA como por fondos adicionales que tome el Gobierno en las siguientes licitaciones de deuda local.
El apetito de los inversores por títulos argentinos en dólares es evidente. Se demuestra, además, en la seguidilla de emisiones de deuda corporativa y provincial en moneda extranjera: desde el triunfo de Javier Milei en las elecciones legislativas de octubre, lo cual disparó el optimismo del mercado, el monto colocado tanto en el exterior como en la plaza local por parte de empresas y provincias supera u$s13.000 millones. Esto también es beneficioso para las reservas y el tipo de cambio porque los fondos captados ingresan gradualmente al mercado de cambios y agregan oferta.
Analistas calculan un nuevo techo para el precio del dólar
La buena racha del Gobierno en la captación de dólares más el flujo positivo de otros sectores de exportaciones crecientes (energía y minería) e inversiones productivas en el marco del RIGI, deberían ponerle un límite al avance del tipo de cambio en las próximas semanas. En Sailing Inversiones, por ejemplo, estiman que el precio oficial del dólar en la plaza mayorista se moverá en un rango de entre $1.400 y $1.450. Incluso, creen que ese techo incentivará a aquellos inversores que recientemente desarmaron posiciones de carry trade a retomar la demanda de activos en pesos.
"En el corto plazo, pensando en los próximos dos meses, con mayo y junio marcados por la liquidación del agro, proyectamos al tipo de cambio oficial en una zona de equilibrio de entre $1.450 y $1.470. Al mismo tiempo, estimamos un piso técnico en torno a $1.400, nivel que hoy aparece como referencia base dentro del esquema cambiario actual", agrega Insider Finance.
Los analistas de Max Capital destacan que, en base a los últimos movimientos del tipo de cambio oficial, los inversores y empresas parecen convalidar un piso en la zona de entre $1.350 y $1.400 en el mercado mayorista. A la vez, calculan que hasta mediados de junio, en el marco de la liquidación de la cosecha gruesa del agro, la cotización se mantendrá por debajo de $1.450, aunque advierten que una aceleración en los precios de los bienes no transables erosionará gradualmente la competitividad, lo que eventualmente requerirá "cierta depreciación nominal" de la moneda.
Ruido en el mercado por encuestas sobre el humor social
No todo es positivo para el mercado: los analistas muestran una creciente preocupación por el mal humor social. Si bien las elecciones de 2027 aún están muy lejos y en el medio pueden ocurrir muchas cosas (positivas o negativas), en la City se habla cada vez más de las distintas encuestas de opinión pública que detectan fuertes deterioros tanto en la imagen del Gobierno y la de Milei como en las expectativas económicas de las familias, en un contexto de caída en los ingresos reales, rebote de la inflación y denuncias de corrupción hacia miembros del oficialismo.
El Índice de Confianza en el Gobierno que difunde la Universidad Di Tella, considerado por el mercado como "el mejor indicador electoral" por la alta correlación histórica con los resultados en las urnas para los oficialismos, cayó por quinto mes consecutivo. La encuesta, publicada esta semana, bajó 12% mensual hasta ubicarse en 40,5%, el segundo registro más bajo de Milei. El nivel es levemente inferior a abril de 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri, aunque 40% por encima de enero de 2022, durante la administración de Alberto Fernández.
"El indicador que mide Poliarquía para la Universidad Di Tella se encuentra 1,6 puntos por encima de septiembre de 2025, el mínimo de la administración actual, y 1 punto por debajo de abril de 2018, mismo mes de la era Macri. Se trata de la tercera caída más pronunciada de la era Milei, sólo superada por septiembre de 2024 con el veto a la ley de movilidad jubilatoria (-7,6 puntos mensuales) y por agosto de 2025 (-6,6 puntos mensuales)", detalla la consultora financiera 1816.
El equipo de research de PPI destaca que en esta oportunidad el deterioro del índice, considerado como un proxy de intención de voto al oficialismo, habría estado influido por un nuevo episodio de ruido político, esta vez relacionado con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, teniendo en cuenta que la encuesta se realizó entre el 6 y el 17 de abril. Sin embargo, resalta que, en perspectiva histórica, el nivel de confianza en el Gobierno sigue relativamente sólido: para el mes 29 de mandato, se ubica apenas por debajo de los registros de Néstor Kirchner (43,8%) y Mauricio Macri (41,3%).
El relevamiento registró caídas mensuales en todos los componentes:
Eficiencia (-21,4%)
Evaluación general del Gobierno (-17,2%)
Preocupación por el interés general (-13,9%)
Honestidad (-8,4%)
Capacidad (-2%)
Por regiones, el deterioro fue generalizado: CABA (-11,8%), GBA (-13%) e interior (-13%). No obstante, persisten diferencias en los niveles de aprobación: el apoyo es mayor en el interior del país (44,4%), seguido por CABA (37,4%) y el GBA (33,4%). A modo recordatorio, el bróker resalta que el interior representó casi 60% del padrón en las últimas elecciones legislativas, muy por encima del 37% del GBA y 7% de CABA
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La entidad oficial lanza instrumentos en pesos, dólares y UVA tras más de 30 años, con el objetivo de ampliar el crédito a familias, PyMEs y sectores productivos. La operación contempla un monto inicial de hasta USD 50 millones, ampliable dentro de su programa vigente.