Tras un período de retrocesos, en abril los depósitos ajustados por el IPC crecieron fuertemente.
Tras un año de descenso, los plazos fijos UVA muestran un notable repunte en el stock de pesos del sector privado, impulsados por nuevas políticas bancarias y cambios en las carteras de inversión. Este instrumento, que protege los ahorros de la inflación, vuelve a ser una opción atractiva para obtener rendimientos reales positivos.
Según el BCRA, al 27 de abril de 2026, el stock de plazos fijos UVA/CER alcanzó $1,285 billones, con un aumento del 103,9% en los últimos 30 días y un acumulado del 348,7% en lo que va del año. En la comparación interanual, el incremento fue del 75,1%, consolidando su posición como alternativa para preservar el valor de los ahorros frente a la inflación.
La ventaja principal de los plazos fijos UVA radica en su ajuste por la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), que se actualiza diariamente por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), atado al IPC. Así, el capital se ajusta por inflación, sumado a una tasa de interés real. En un contexto de búsqueda de cobertura ante la inflación, donde el índice acumuló un alza del 9,4%, los plazos fijos UVA recuperaron dinamismo. Durante 2025, las tasas fijas fueron más atractivas con baja inflación, pero la aceleración de los precios hizo que los plazos fijos tradicionales perdieran atractivo.
El Banco Nación respondió a este escenario modificando el producto, buscando atraer fondos privados mitigando la iliquidez. El nuevo plazo fijo UVA del Banco Nación permite el cobro mensual de intereses, con una tasa anual de hasta 4,5%. A diferencia de la modalidad tradicional (capital e intereses al finalizar el plazo de 180 días), este esquema acredita los intereses cada 30 días, entregando el capital actualizado al vencimiento.
Con un plazo mínimo de 90 días y máximo de 1.095, y una inversión inicial desde $1.500, esta variante está dirigida a quienes requieren ingresos periódicos y desean liquidez preservando su poder adquisitivo.
El ministro Federico Sturzenegger considera fundamental que la banca pública concentre la oferta de instrumentos para proteger el ahorro. Según él, la estabilidad financiera depende de mecanismos que aseguren rendimientos positivos y eviten la pérdida de capital frente a la inflación, ya que los plazos fijos tradicionales arrojaron resultados negativos (promedio anual del -5%), desincentivando el ahorro en pesos. Sturzenegger advirtió que la compra de dólares no garantiza ganancias y también está expuesta a la inflación estadounidense.