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La guerra en Medio Oriente impacta en los combustibles, pero la economía argentina mantiene su propio rumbo

Mientras el conflicto en el Golfo impulsa el precio del petróleo y suma presión inflacionaria, el mercado cambiario local se mantiene estable y el Gobierno apuesta a una recuperación gradual con sectores que avanzan a distinto ritmo.

Domingo, 29 de Marzo de 2026

La guerra en Medio Oriente comenzó a sentirse en la economía argentina, aunque de manera acotada. El impacto más visible fue la suba de los combustibles, que acumuló cerca de un 20% y sumó presión a la inflación de marzo, estimada en torno al 3%. Sin embargo, el escenario local sigue mostrando una dinámica propia, con variables financieras relativamente desacopladas del contexto global.

El alza del petróleo, que ya superó los USD 110 por barril, también trae efectos positivos. Se espera un incremento significativo en las exportaciones energéticas, que podrían aportar hasta USD 5.000 millones adicionales en el año. Este escenario ya se refleja en el mercado: empresas del sector como Vista, TGS, YPF y Pampa Energía registran fuertes subas en sus cotizaciones.

En paralelo, el frente cambiario se mantiene estable. El peso argentino se fortaleció en lo que va del año, con un dólar minorista que incluso perforó los $1.400. El Banco Central continúa con compras sostenidas de divisas y ya acumuló unos USD 3.500 millones en el primer trimestre, con expectativas de acelerar ese ritmo en los próximos meses por la liquidación de la cosecha gruesa.

En este contexto, el Gobierno observa señales de mejora hacia el segundo trimestre. Se espera una desaceleración inflacionaria luego del impacto puntual de los combustibles, acompañada por una menor presión de costos, como ya reflejó la inflación mayorista de febrero. La estabilidad cambiaria aparece como un factor clave para consolidar esa tendencia.

Sin embargo, la recuperación económica no es homogénea. Algunos sectores, como la energía y la agroindustria, muestran dinamismo, mientras que el consumo masivo sigue rezagado. Las ventas en supermercados no logran repuntar, en contraste con el buen desempeño de rubros como autos y electrodomésticos, lo que evidencia una economía que avanza a dos velocidades.

A este fenómeno se suma un cambio en los patrones de consumo: las importaciones crecieron con fuerza y muchos consumidores optan por bienes del exterior, ya sea a través de plataformas internacionales o en el mercado local. Esta dinámica explica en parte la coexistencia entre caída de ventas en algunos rubros y niveles elevados de consumo en otros.

En el plano financiero, el fallo favorable por YPF en tribunales de Nueva York representó un alivio significativo al despejar el riesgo de un pago de USD 16.000 millones. No obstante, la incertidumbre política de cara a las elecciones comienza a reflejarse en el costo del financiamiento, con tasas más altas para instrumentos que vencen más allá del actual mandato. En ese escenario, el desempeño de la economía en los próximos meses estará condicionado tanto por el frente interno como por la evolución del contexto internacional.