Economía & Negocios Cerró en 602

La tensión en Medio Oriente impulsa el riesgo país y sacude a los mercados argentinos

El indicador rozó los 630 puntos básicos durante la jornada y cerró en 602, en medio de la volatilidad global por la escalada bélica. Suben el petróleo y el gas, mientras caen bonos y hay cautela en las acciones.

Jueves, 19 de Marzo de 2026

La creciente volatilidad internacional derivada de la guerra en Medio Oriente volvió a impactar en los mercados argentinos, donde el riesgo país registró una fuerte suba intradiaria y se acercó a los 630 puntos básicos, aunque sobre el cierre moderó el alza y terminó en 602 unidades.

El indicador elaborado por JP Morgan reflejó la incertidumbre global, en una jornada en la que los bonos argentinos que cotizan en el exterior retrocedieron hasta 1%. En paralelo, las acciones de empresas locales que operan en Wall Street mostraron resultados mixtos, en línea con el clima de cautela inversora.

En la plaza doméstica, la Bolsa porteña logró desacoplarse parcialmente del contexto externo. El índice S&P Merval avanzó 2,8% en pesos y 3% en dólares, medido al tipo de cambio contado con liquidación, impulsado por compras selectivas.

En el frente cambiario, el dólar oficial cerró a $1415 para la venta en el Banco Nación, mientras que las cotizaciones financieras operaron con leves bajas. El contado con liquidación se ubicó en $1468,06 y el dólar MEP en $1475, en una jornada de relativa estabilidad cambiaria.

El foco de tensión global se concentró en el mercado energético. El precio del petróleo superó momentáneamente los US$110 por barril, mientras que el gas natural se disparó un 24% y más que duplicó su valor desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero.

Los futuros del Brent llegaron a cotizar en US$112,57 antes de retroceder hacia la zona de los US$105, mientras que el crudo estadounidense WTI se negoció en torno a los US$96,68. Las subas responden a los ataques sobre infraestructuras energéticas y al bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán.

Este paso marítimo, ubicado entre Irán y Omán, es clave para el comercio global de energía: por allí circula más del 20% del petróleo y gas del mundo, con unos 19 millones de barriles diarios transportados. Desde el inicio del conflicto, más de 20 embarcaciones fueron atacadas, lo que profundiza la preocupación en los mercados internacionales.