Economía & Negocios Pese al feriado

La volatilidad global golpeó a las acciones argentinas en Wall Street y los bonos mostraron un leve rebote

En una rueda marcada por el "ruido" tecnológico en EE.UU., los ADR argentinos operaron con mayoría de bajas, con castigos en energéticas y papeles del sector real. En contraste, los bonos en dólares repuntaron y el riesgo país cedió un punto, hasta 518.

Martes, 17 de Febrero de 2026

El clima financiero internacional, atravesado por una mayor volatilidad, volvió a trasladarse a los activos argentinos que cotizan en el exterior. En una jornada sin referencias domésticas por el feriado local, las acciones mostraron mayoría de retrocesos en Wall Street, mientras que los bonos lograron un tenue repunte, aportando algo de alivio a los indicadores de riesgo.

Al cierre, los ADR argentinos terminaron mayormente en rojo. Las caídas más fuertes fueron encabezadas por Cresud (-3,4%), Edenor (-3,2%), Central Puerto (-3,1%) y Transportadora Gas del Sur (-3,1%), en un día en el que los papeles vinculados a energía y bancos estuvieron entre los más presionados.

En Nueva York, los principales índices habían iniciado la sesión con bajas, aunque a media rueda mostraban mejoras marginales. Sin embargo, el foco de incertidumbre volvió a concentrarse en el sector tecnológico, especialmente en software, un frente que viene condicionando el apetito por riesgo en las últimas semanas.

"A raíz de renovadas preocupaciones sobre las tecnológicas -con foco en software- es que Wall Street vuelve a inclinarse por un tono más cauteloso, el cual se traslada en los ADR durante el feriado local", explicó el analista Gustavo Ber. El operador señaló que, más allá de algunos respiros, el mercado sigue atento a un escenario global en el que pesan los máximos recientes y la falta de mayor claridad sobre el rumbo de la Reserva Federal tras datos macroeconómicos mixtos.

Ber agregó que los bancos y las energéticas locales quedaron en el centro de la presión porque, en este contexto, los flujos y el humor global dominan la escena y corren a un segundo plano los fundamentos tradicionales de valuación.

Del lado positivo, los bonos soberanos en dólares exhibieron un leve rebote, lo que permitió que el riesgo país recortara una unidad y cerrara en 518 puntos, según el índice de JP Morgan. En paralelo, el mercado sigue de cerca señales consideradas favorables por algunos inversores, como las compras de dólares del Banco Central y la búsqueda de oportunidades de carry trade, que aún aparece como estrategia tentadora para capturar rendimientos en dólares a partir de deuda en pesos.

Con acciones condicionadas por el pulso externo y bonos intentando estabilizarse, el mercado local continúa operando entre dos fuerzas: el impacto del clima global -con la tecnología en el centro del ruido- y las apuestas tácticas que sostienen el interés por Argentina en segmentos puntuales.