Economía & Negocios ¿Continuará la racha positiva? 

Vuelven a despegar los mercados emergentes: dólar débil, acciones "baratas" y un escenario global a favor

Tras años de rendimientos flojos, las bolsas emergentes rebotaron con fuerza en 2025 y arrancaron 2026 en alza. El interrogante es si el rally puede sostenerse y qué factores lo explican. 

Lunes, 9 de Febrero de 2026
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Durante gran parte de los últimos 20 años, los mercados emergentes crecieron más rápido que las economías desarrolladas, pero sus activos financieros no acompañaron: el índice MSCI de emergentes recién volvió a su pico de 2007 en 2021 y luego sufrió otra caída pronunciada, alimentando la idea de que "nunca terminan de emerger".

Ese patrón empezó a cambiar en 2025: el MSCI Emerging Markets subió 34% y superó a los mercados desarrollados, y el inicio de 2026 mantuvo el impulso con nuevas subas en las primeras semanas, junto a un repunte de monedas emergentes y mejor desempeño de bonos en moneda local.

Una parte importante de la explicación pasa por el dólar. Cuando la divisa estadounidense se debilita, suele mejorar el "clima" para emergentes: se abarata el servicio de deudas nominadas en dólares, se estimula el comercio de commodities y el capital que sale de EE.UU. busca alternativas. Además, hoy muchos portafolios globales siguen subponderados en emergentes, lo que amplifica el movimiento cuando vuelve el apetito por riesgo.

Pero el optimismo no depende solo del "sell America". El atractivo también viene por valuaciones: aun cuando el múltiplo de ganancias en emergentes no luce tan barato frente a su propia historia, se mantiene con un descuento grande frente a Wall Street, lo que vuelve tentadora la idea de comprar crecimiento y exposición tecnológica (Asia, semiconductores, cadenas industriales) a menor precio y con más diversificación.

La tercera pata es la resiliencia: tras años de crisis e inflación, varios emergentes fortalecieron marcos macro, acumularon reservas y ajustaron política monetaria antes que EE.UU. y Europa cuando se aceleraron los precios. Esa "madurez" reduce -sin eliminar- parte del riesgo histórico del bloque.

El contexto global también ayuda. El FMI proyecta crecimiento mundial estable en 2026 (3,3%) y un desempeño superior de economías emergentes y en desarrollo respecto de las avanzadas, con expectativas de tasas estadounidenses más bajas que suelen favorecer la búsqueda de rendimiento fuera de EE.UU. En ese escenario "ni muy caliente ni muy frío", el rally podría tener más recorrido, aunque seguirá atado a la trayectoria del dólar y a shocks de riesgo global.