El organismo confirmó el acuerdo por US$20.000 millones, pero no se detallaron los tiempos de los desembolsos ni el futuro en la política cambiaria. El mercado no reaccionó con alivio: el Banco Central siguió con la venta de reservas, subieron los dólares paralelos y aumentó el riesgo país.
Luego de la incertidumbre generada por la falta de confirmación del monto del acuerdo entre el Gobierno argentino y el Fondo Monetario Internacional (FMI), la vocera del organismo, Julie Kozack, ratificó que el entendimiento será por US$20.000 millones, a la espera de la aprobación del directorio. Sin embargo, a pesar de esta ratificación, el mercado se mantiene tenso y los dólares paralelos continúan al alza, mientras el riesgo país sube y el Banco Central sigue vendiendo reservas, alcanzando su décima rueda consecutiva de intervención.
El acuerdo no ha logrado despejar dos preguntas clave para los actores del mercado: la política cambiaria a seguir y el cronograma de desembolsos del FMI. A pesar de que la vocera Kozack indicó que habrá un cronograma para los desembolsos, el mercado continúa siendo cauto, ya que no se sabe con exactitud qué magnitud tendrá el primer envío y cuándo estarán disponibles los dólares prometidos, especialmente si serán de "libre disponibilidad" para el Banco Central.
El jueves, día del anuncio oficial por parte del ministro de Economía, Luis Caputo, y el viernes, cuando llegó la confirmación oficial del FMI, los mercados no reaccionaron como se esperaba. Los dólares paralelos siguieron aumentando, y el riesgo país se mantuvo en niveles elevados, lo que indica que el mercado aún desconfía de la efectividad del acuerdo.
Uno de los puntos más criticados es la falta de claridad sobre la política cambiaria que el Gobierno adoptará. Federico Furiase, director del Banco Central y uno de los economistas más cercanos a Caputo, afirmó en una reciente entrevista que "no habrá cambios en la política cambiaria hasta que el equipo económico no esté seguro". Sin embargo, desde la consultora Invecq se preguntaron si esta estrategia será suficiente para acumular reservas o si será necesario un ajuste en el esquema cambiario.
Por otro lado, Furiase anticipó que gran parte de los US$20.000 millones serían enviados en el desembolso inicial. Sin embargo, los mercados no reaccionaron como si esperaran un desembolso inmediato de ese tamaño, lo que ha generado más incertidumbre respecto al verdadero poder de fuego del Banco Central.
Desde la consultora 1816, se indicó que, en los acuerdos de Facilidades Extendidas (EFF), el primer desembolso suele ser inferior al 20% del monto total, lo que en el caso argentino podría significar unos US$4.000 millones. Aunque Kozack precisó que sí habrá un cronograma de desembolsos, la incertidumbre persiste sobre cuándo se concretarán y qué magnitud tendrán.
Para el mercado, la clave estará en la rapidez con la que el FMI libere estos fondos y cómo se distribuirán a lo largo del tiempo. José Luis Espert, diputado de La Libertad Avanza, afirmó que los US$20.000 millones se desembolsarían a lo largo de 4 años, con US$6.000 millones destinados a libre disponibilidad y el resto para afrontar compromisos con el organismo.
El impacto de esta incertidumbre se refleja en la volatilidad del mercado cambiario. Aunque el "contado con liqui" se estabilizó cerca de los $1.300, la brecha cambiaria sigue siendo alta, con el tipo de cambio financiero cerca del 20% en comparación con el tipo de cambio oficial. Además, el Banco Central continúa con una intervención activa en el mercado cambiario, lo que ha llevado a una caída en las reservas internacionales.
En los últimos diez días, el Banco Central ha vendido US$1.637 millones, lo que ha provocado una caída en las reservas brutas de US$28.088 millones a US$25.775 millones. Esta es la menor cantidad de reservas en 14 meses, lo que ha generado preocupación sobre la capacidad del Gobierno para enfrentar los pagos de deuda en dólares y las presiones cambiarias.
El acuerdo con el FMI es considerado fundamental para la estabilidad económica del país, pero el mercado sigue siendo escéptico sobre su efectividad. La incertidumbre sobre la política cambiaria, el cronograma de desembolsos y el manejo de las reservas genera un panorama volátil que aún deja muchas preguntas sin respuesta.
A medida que el directorio del FMI debe aprobar el acuerdo y definir los términos finales, el Gobierno argentino tendrá que hacer frente a los desafíos de lograr una estabilización de la economía, en un contexto de alta volatilidad y con un mercado que sigue a la espera de señales claras.