La pareja decidió pasar Navidad en Dubai, pero no todo fue color de rosas. Le prohibieron acceder a uno de los edificios más icónicos de la cudad, ya que estaban con su hija Nina.
A diferencia de lo que hicieron sus compañeros de Selección, Lautaro Martínez y su familia decidieron pasar las fiestas en Dubai y no regresar a la Argentina.
El delantero, junto a su novia, Agustina Gandolfo, y su pequeña hija Nina, quisieron visitar el Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo y la construcción más emblemática de la ciudad, pero una regla del lugar los privó de la experiencia.
Así lo relató Gandolfo en su cuenta de Instagram en el que también contó su mala experiencia con los restaurantes: “Viendo al Burj Khalifa desde abajo no más. ¿Pueden creer que reservamos hace un mes y cuando llegamos no nos dejaron entrar porque veníamos con un bebé?, explicó indignada a través de un posteo y agregó: “Lo mismo en el 90% de los restaurantes de acá”.
Por tal motivo, la joven de 25 años y el goleador argentino tuvieron que desistir de visitar por dentro el imponente edificio de 828 metros de altura el cual solo admite el ingreso de menores de hasta cinco años.
Agustina Gandolfo, la mujer de Lautaro Martínez, mostró su enojo en las redes sociales, después de ir a comer a un restaurante y sorprenderse con algunas reglas machistas que aún rigen en estos lugares de Italia.
En un par de posteos se pronunció en contra de que en ciertos restaurantes de alto nivel, el menú que le entregan a las mujeres no tiene precio, insinuando que solo tiene que pedir el plato y la bebida preferida para que el hombre pague. Esto, señaló, es una situación de desigualdad que no le gustó para nada.
“¿Sabían que en Italia en varios restaurantes en el menú que le entregan a las mujeres no ponen el precio?”, indicó en un primer lugar. Acto seguido se explayó contra esto: “Y si quiero pagar yo, ¿qué? ¡Me indigna!”, escribió Gandolfo en su cuenta de Instagram.
En otra historia, Agustina agregó: “Lo peor es que tengo muchas personas italianas explicándome que eso pasa solo en los restaurantes de ‘nivel’. Con más razón! ¿O acaso las mujeres no podemos invitar, así sea una cena más costosa?”, se preguntó.