El piloto argentino de Alpine sostiene el octavo lugar tras una accidentada prueba con reiteradas banderas amarillas y el ingreso del coche de seguridad por incidentes de Bottas y Lindblad. Max Verstappen lidera la competencia en el tramo final.
En el marco de una vibrante y accidentada edición del Gran Premio de México de Fórmula 1, el piloto argentino Franco Colapinto sostiene una destacada actuación y se posiciona en el octavo lugar sobre el cierre de la competencia. Al mando de su monoplaza de Alpine en el trazado del Autódromo Hermanos Rodríguez, el representante nacional resiste los ataques de Liam Lawson y de su propio compañero de escudería, Pierre Gasly, mientras intenta recortar distancias con el McLaren de Oscar Piastri en la lucha por el séptimo escalón.
La competencia en territorio mexicano transitó momentos de extrema tensión e interrupciones obligadas. El incidente más severo ocurrió en el giro 45, cuando una falla repentina en la suspensión delantera izquierda del monoplaza conducido por Valtteri Bottas provocó un violento impacto contra los muros de contención. La violencia de la colisión forzó la interrupción con bandera roja y neutralización prolongada para reacondicionar las defensas perimetrales y retirar los escombros de la cinta asfáltica, afortunadamente sin que el finlandés sufriera lesiones físicas.
La carrera se tornó estratégica y friccionada tras el reinicio en la vuelta 46. En ese pasaje, Colapinto protagonizó un momento clave de gestión interna con los ingenieros de Alpine, cuando Gasly solicitó por radio que el argentino le cediera la novena colocación para atacar al lote de vanguardia. Desde el muro de boxes desestimaron el intercambio de posiciones y ordenaron al corredor de Pilar mantener su línea de marcha para asegurar la doble cosecha de unidades para la escudería francesa.
El ordenamiento de pista volvió a sacudirse en la vuelta 59 a raíz de un toque entre Arvid Lindblad y Oscar Piastri, maniobra que derivó en el despiste del joven de Racing Bulls contra las protecciones y obligó a una nueva salida del auto de seguridad. A esa altura, el fin de semana ya se había cobrado la deserción de los dos coches de Aston Martin: Lance Stroll por despiste y Fernando Alonso por fallas terminales en la unidad de potencia, configurando una prueba con desgaste generalizado en el pelotón intermedio.
En los puestos de vanguardia, el neerlandés Max Verstappen comanda las acciones tras sostener intensos duelos directos frente a Lewis Hamilton y Charles Leclerc, quien había liderado los compases iniciales pero sufrió una penalización reglamentaria de cinco segundos por exceder los límites de pista. Por su parte, George Russell también quedó relegado en la puja tras purgar un recargo de diez segundos por un roce en la largada.
La atención central de la prueba se concentra además en Kimi Antonelli, el joven talento de Mercedes que persigue los puntos necesarios para consagrarse campeón mundial de la categoría en el asfalto azteca. El italiano llegó a liderar promediando la vuelta 29 y busca cruzar la bandera a cuadros dentro del grupo de los nueve mejores clasificados, resultado aritmético que sellará de forma definitiva la corona planetaria sin depender de la suerte final de sus perseguidores en la tabla general.