El expresidente del Millonario apuntó contra el arbitraje tras la temprana expulsión del defensor a instancias del VAR. Comparó el fallo con un penal no sancionado en el clásico anterior y advirtió que algún día todos recibirán su castigo.
La controversial actuación arbitral en la Bombonera sumó una nueva voz de repudio de peso dirigencial tras el furibundo descargo público de Rodolfo D’Onofrio, quien acusó de favorecer siempre a los mismos y disparó: “Qué ladrones que son”. A través de su cuenta de X, el expresidente de River Plate reaccionó con dureza ante la expulsión directa de Lucas Martínez Quarta en el arranque del Superclásico, sumándose a las críticas institucionales formuladas previamente por el titular del club, Stefano Di Carlo, y su sucesor Jorge Brito.
“Un día todos van a recibir la sanción que les corresponde. ¡El fútbol argentino no se merece esto!”, arremetió con indignación el exmandatario de la entidad de Núñez. En esa misma línea, D’Onofrio trajo al recuerdo un antecedente inmediato disputado en el Monumental para fundamentar la disparidad de criterios: “Se acuerdan en la cancha de River, el penal que nos hacen sobre el final del partido y el VAR ni llamó. Podrán ser lo que quieran pero siempre favorecen a sus amigos. No me puedo quedar callado. Es una vergüenza”, recordó en alusión a una infracción de Lautaro Blanco sobre el propio Martínez Quarta no revisada en un duelo dirigido por Darío Herrera.
El reclamo del dirigente giró en torno al episodio que desvirtuó el planteo táctico a los 9 minutos de la etapa inicial. En una acción de contragolpe, Santiago Ascacíbar filtró un pase al vacío para la corrida de Miguel Merentiel, quien avanzaba con dirección frontal hacia el área rival superando la marca del último hombre millonario.
En el intento por contener la carrera del atacante uruguayo, Martínez Quarta derribó a la fiera xeneize en la puerta del área. Aunque en el desarrollo inmediato el árbitro principal no sancionó infracción, la convocatoria desde la cabina de videoasistencia obligó a la revisión en el monitor perimetral. En las pantallas se constató que la falta interrumpió una ocasión manifiesta de gol sin defensores con chances de interceptar la jugada, derivando en la expulsión que dejó a River en inferioridad numérica durante prácticamente la totalidad del encuentro.