El presidente de River cuestionó la actuación de Nicolás Ramírez en la Bombonera y aseguró que los fallos siempre favorecen a los mismos. Jorge Brito también apuntó contra Federico Beligoy y el VAR, reavivando el conflicto con la cúpula de la AFA.
La caída 1 a 0 de River Plate ante Boca Juniors en la Bombonera desató una profunda crisis institucional tras el furioso descargo público del presidente del club de Núñez, Stefano Di Carlo, quien cargó con dureza contra el arbitraje y la conducción de la AFA. A través de su cuenta oficial en la red social X, la máxima autoridad millonaria expresó la indignación de la delegación riverplatense por las determinaciones del juez Nicolás Ramírez: “Cuando los errores favorecen siempre a los mismos, dejan de ser errores. No tienen vergüenza ni límites. Están destruyendo al fútbol argentino a la vista de todos”, sentenció el mandatario tras las cuestionadas expulsiones de Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel.
La reacción de Di Carlo no fue un hecho aislado, sino la confirmación de una postura combativa que el titular riverplatense venía anticipando en la antesala del Superclásico. Durante la semana previa al duelo en territorio xeneize, el dirigente optó por ausentarse de la tradicional conferencia de prensa protocolar que organiza la Liga Profesional de Fútbol, marcando una clara distancia institucional frente al manejo arbitral y advirtiendo a los simpatizantes sobre la necesidad de sostener “la guardia alta” ante las recurrentes controversias en los certámenes domésticos.
A las recriminaciones de la actual conducción se plegó el expresidente de la entidad de Núñez, Jorge Brito, quien también utilizó sus plataformas digitales para cuestionar con nombre y apellido a los responsables del arbitraje argentino. El exdirectivo repudió las decisiones tomadas en el campo de juego y en la cabina de videoasistencia, elevando el tono de la confrontación política.
“Una vergüenza una vez más lo de la AFA, Federico Beligoy, Ramírez y el VAR. Cuánta tristeza me da que el fútbol argentino se haya convertido en esto. Creo que es hora de que todos los que queremos un fútbol distinto levantemos la voz”, remarcó Brito, alineándose con el descontento de los simpatizantes e instando a una reacción colectiva de las instituciones deportivas ante los fallos recurrentes de los jueces designados.
El reclamo público profundiza una confrontación abierta entre la dirigencia de la Banda y la estructura que encabeza la Asociación del Fútbol Argentino. Horas antes de saltar al campo de la Ribera, Di Carlo había manifestado que la responsabilidad sobre la transparencia y la paridad competitiva recae de manera indelegable en la AFA y en su presidente, exhortando a no limitar las miradas únicamente en el desempeño de los colegiados de campo.
En sus declaraciones previas, el titular de la entidad remarcó que el club enfrenta este contexto de asimetría arbitral desde hace más de una década, ratificando su compromiso de utilizar todas las herramientas legales, políticas y comunicacionales disponibles para velar por los intereses del club. “Haremos lo que sea que esté a nuestro alcance para defender el fútbol de River, como ha sido siempre”, había advertido la cúpula riverplatense antes de una jornada que culminó con el equipo jugando con nueve hombres y sumando un nuevo capítulo al conflicto dirigencial del fútbol nacional.