Mientras negocia su continuidad como entrenador de la Selección, el entrenador registró 3 horas, 17 minutos y 21 segundos en la prueba disputada por las calles porteñas
El entrenador de la Selección argentina sorprendió con su participación en el Gran Fondo Buenos Aires, una competencia que reunió a unos 3.500 ciclistas y transformó las principales avenidas y autopistas porteñas en un circuito deportivo.
Lejos de las canchas y de los entrenamientos de la Selección argentina, Lionel Scaloni volvió a demostrar su pasión por el ciclismo. El director técnico campeón del mundo fue uno de los protagonistas de la cuarta edición del Gran Fondo Buenos Aires, que convocó a miles de participantes en una jornada dedicada al deporte.
La actividad comenzó a las 6 de la mañana en el Parque Sarmiento, desde donde los competidores iniciaron sus recorridos por distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires. Scaloni se animó al desafío más exigente y completó el circuito principal de 129 kilómetros.
Uno de los principales atractivos del evento fue la posibilidad de circular por avenidas y autopistas sin la presencia habitual de vehículos, una experiencia que el propio entrenador valoró al finalizar su participación.
"Es muy lindo pedalear por Buenos Aires, tenía que venir porque quería disfrutar de la Ciudad sin coche, y la verdad que estuvo muy bueno. Lo disfrutamos mucho", expresó Scaloni.
Quiénes fueron los ganadores del Gran Fondo Buenos Aires
Más allá de la presencia del entrenador de la Albiceleste, la competencia tuvo destacados desempeños deportivos.
Matías Cedeira se quedó con el primer puesto en la prueba de 129 kilómetros, luego de completar el recorrido en 2 horas, 53 minutos y 29 segundos.
Por su parte, Juan Cruz Saiz fue el ganador del Medio Fondo de 46 kilómetros, con un registro de 1 hora, 18 minutos y 36 segundos.
La cuarta edición del Gran Fondo Buenos Aires volvió a convocar a ciclistas de distintos niveles y tuvo como uno de sus momentos más destacados la participación de Scaloni, quien aprovechó la jornada para disfrutar de una de sus actividades favoritas fuera del fútbol.