El equipo francés definió su postura tras la severa penalización que envió al argentino al fondo de la grilla en Zandvoort. El piloto ya apunta los cañones a Monza.
El polémico paso de la Fórmula 1 por Zandvoort dejó un sabor amargo en el garaje de Alpine y en las miles de miradas argentinas puestas sobre la pista. Luego de un fin de semana cruzado por las discusiones respecto a la severidad de los comisarios deportivos de la FIA, la escudería de Enstone tomó una decisión contundente:no apelará el severo castigo impuesto a Franco Colapinto durante el Gran Premio de Países Bajos.
La controversia estalló en las primeras vueltas de la competencia. Colapinto había firmado una largada fantástica al escalar del 14° al 10° lugar, metiéndose de lleno en la pelea franca por los puntos. Sin embargo, tras el violento despiste de Max Verstappen que obligó a neutralizar la prueba, los jueces dictaminaron un Drive-Through para el pilarense por un presunto sobrepaso con bandera amarilla a Yuki Tsunoda.
La repetición a bordo expuso la complejidad de la maniobra: Tsunoda frenó abruptamente para esquivar los restos del auto accidentado y Colapinto debió esquivarlo por puro instinto. Pese a que las imágenes muestran que la señalización lumínica de advertencia fue prácticamente imperceptible al momento del cruce, la sanción obligó al argentino a cruzar el pit lane con límite de velocidad, refundiéndolo al último puesto de la grilla sin opción de retorno.
Aunque el descontento del piloto fue evidente en las radios y en sus declaraciones posteriores contra el criterio arbitral, la directiva de Alpine optó por dar vuelta la página y acatar el fallo reglamentario. El equipo comprendió que los recursos institucionales ante la FIA rara vez prosperan en este tipo de incidentes de carrera y prefirieron enfocar todos los recursos técnicos en el desarrollo en pista.
De esta manera, Colapinto cerró su paso por suelo neerlandés en la 14ª colocación, rescatando sensaciones positivas tras competir en inferioridad de condiciones técnicas respecto a su compañero Pierre Gasly. La revancha llegará muy pronto: el próximo 6 de septiembre se disputará el Gran Premio de Italia en el mítico trazado de Monza, escenario donde el argentino contará por fin con el paquete completo de mejoras aerodinámicas para buscar el salto de calidad.