En el dramático final de los 90 minutos, el defensor español le habló al capitán argentino tapándose la boca con las manos, algo prohibido.
La final del Mundial 2026 entre Argentina y España sumó un momento de fuerte polémica sobre el cierre de los 90 minutos reglamentarios. En un clima de máxima tensión, inmediatamente después de la expulsión de Enzo Fernández, Marc Cucurella protagonizó un cruce con Lionel Messi que generó el enojo del capitán y de todo el banco de suplentes de la Albiceleste.
La situación se produjo cuando Argentina acababa de quedarse con diez jugadores y debía prepararse para afrontar el alargue en inferioridad numérica. En ese contexto, Cucurella se acercó hasta donde se encontraba Messi para recriminarle una acción y, mientras le hablaba, se tapó la boca con una de sus manos.
El gesto no pasó inadvertido para el capitán argentino, quien inmediatamente se dirigió al árbitro esloveno Slavko Vincic para reclamar una sanción contra el defensor español.
Según el reclamo argentino, Cucurella habría infringido el protocolo disciplinario implementado para esta edición del Mundial, que busca evitar que los futbolistas oculten posibles insultos racistas o expresiones antideportivas tapándose la boca durante los partidos.
Messi insistió ante el árbitro y desde el banco de suplentes argentino también manifestaron su malestar por lo sucedido. Sin embargo, Vincic decidió continuar con el encuentro sin sancionar al futbolista español.
La acción tampoco derivó en una intervención arbitral posterior y el partido continuó rumbo al tiempo suplementario, con Argentina jugando con diez futbolistas.
El episodio agregó un nuevo capítulo de tensión a una final que atravesaba sus momentos más calientes y dejó una fuerte polémica por la falta de sanción a Cucurella, ante los reiterados reclamos de Messi y del banco argentino.