Godoy Cruz, que viene de perder, igualó sin tantos de local y dejó escapar dos puntos importantes.
En una tarde de fútbol en el estadio Feliciano Gambarte, Godoy Cruz recibió a San Miguel por la décima fecha de la Zona A de la Primera Nacional. El equipo mendocino llegaba con la necesidad de recuperarse tras la caída ante San Telmo en Buenos Aires, que había significado el fin de su invicto en el torneo.
Desde el inicio, el conjunto dirigido por Mariano Toedtli buscó imponer condiciones. Con el ingreso de Francisco Gerometta en la defensa, reemplazando al expulsado Lucas Arce, el Tomba mostró intensidad y control de la pelota. Sin embargo, la claridad en los últimos metros volvió a ser su deuda pendiente.

Juha Miettinen, piloto del BMW 325i número 121, perdió la vida en un accidente que involucró a siete vehículos en el tramo de Kolstertal, aparentemente tras el derrame de aceite en la pista. La prueba fue suspendida de inmediato y no se reanudó. Otros seis pilotos resultaron heridos aunque sin riesgo de vida.
La visita tuvo una ocasión clara a los 15 minutos, cuando un cabezazo de Bruno Nasta exigió al arquero Roberto Ramírez, quien respondió con solvencia. Poco después, el local sufrió la salida por lesión de Brian Orosco, reemplazado por Juan Andrada, lo que obligó a reacomodar el mediocampo.
Godoy Cruz generó sus mejores oportunidades en los pies de Gerometta, con un remate que se fue por encima del travesaño, y de Tomás Pozzo, que probó con un zurdazo también desviado. Pese al dominio territorial y la posesión, el marcador nunca se movió.
El segundo tiempo mantuvo la misma tónica: el Expreso controló el juego, pero careció de profundidad y precisión para romper la resistencia del Trueno Verde. El pitazo final selló un 0-0 que dejó a los hinchas con la sensación de que el equipo mereció más, pero no supo concretarlo.