El equipo de Claudio Úbeda inicia su camino en Chile ante Universidad Católica con la ilusión renovada, pero con el peso de una estadística negativa en sus debuts.
Boca vuelve a poner primera en la Copa Libertadores y lo hace con una mezcla de ilusión y cuentas pendientes. Este martes desde las 21.30, el conjunto de la Ribera visitará a Universidad Católica en el estadio Claro Arena, con el acompañamiento de unos 2.000 hinchas que dirán presente en Chile. El objetivo es claro: ir en busca de la séptima conquista continental, aunque el arranque del torneo ha sido, históricamente, un obstáculo difícil de sortear en los últimos años.
El equipo dirigido por Claudio Úbeda afronta su participación número 34 en el certamen más importante de América, pero con un dato que preocupa: apenas logró imponerse en tres de sus últimas 16 presentaciones iniciales. Esta racha negativa en los debuts marca una tendencia que el Xeneize intentará revertir para comenzar con el pie derecho una competencia que no conquista desde 2007.
Uno de los antecedentes más recientes dejó un sabor particularmente amargo. En la edición anterior, Boca cayó 1-0 ante Alianza Lima en Perú por la Fase 2, en lo que fue un golpe inesperado. La serie se definió en La Bombonera, donde el conjunto entonces dirigido por Néstor Gorosito logró avanzar tras imponerse en la tanda de penales, aunque aquel tropiezo inicial quedó marcado como un llamado de atención.
En 2023, el panorama no fue muy distinto. El debut se dio en Venezuela frente a Monagas, en un encuentro que terminó igualado sin goles. A pesar de ese inicio sin brillo, el equipo logró recomponerse con el correr de la competencia y alcanzó la final, donde finalmente cayó ante Fluminense, quedándose a las puertas de la gloria.
Si se retrocede un poco más en el tiempo, en 2022, también arrancó con el pie izquierdo al perder 2-0 frente a Deportivo Cali. Para encontrar el último debut victorioso hay que remontarse a 2021, cuando el conjunto azul y oro se impuso por 1-0 ante The Strongest en la altura de La Paz, en una actuación que marcó un inicio prometedor que luego no logró sostenerse hasta el final del torneo.
Con este panorama, el debut ante Universidad Católica aparece como una oportunidad clave para cambiar la historia reciente. El conjunto azul y oro llega en levantada desde lo futbolístico y buscará trasladar ese crecimiento al plano internacional, donde cada punto puede resultar determinante desde el comienzo. El desafío no solo será sumar de a tres, sino también dejar atrás una tendencia que se repite y que condiciona sus aspiraciones desde el primer partido.

En la previa del debut ante Platense por la Copa Libertadores, hinchas organizados del club paulista increparon con dureza a varios futbolistas en la puerta del predio.