Luego de que se cayera el pase de Marino Hinestroza, el Xeneize consultó condiciones por el delantero con pasado formativo en el Porto y experiencia internacional.
El mercado de pases de Boca atraviesa horas intensas y cambiantes. La frustrada llegada de Marino Hinestroza, quien finalmente continuará su carrera en Vasco da Gama tras una decisión de Atlético Nacional, obligó a la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme a recalcular el rumbo y activar nuevas alternativas. En ese escenario, empezó a mirar opciones diferentes, incluso con perfiles y características distintas a las que tenía en mente originalmente.
Mientras el nombre de Alexis Cuello sigue sobre la mesa, a la espera de un acuerdo con San Lorenzo, y Ángel Romero mantiene conversaciones para llegar como agente libre, en las últimas horas surgió otro apellido que llamó la atención en Brandsen 805. El Xeneize pidió condiciones por Rodrigo Auzmendi, delantero que actualmente milita en Banfield y que reúne varios de los requisitos que hoy escasean en el plantel.
Auzmendi tiene 25 años, mide 1,91 metro y se desempeña como centrodelantero de área, una posición sensible en este inicio de temporada. En el Taladro disputó 15 partidos y convirtió cuatro goles, números que se suman a un recorrido particular que incluye experiencia en ligas poco habituales y un pasado formativo en Europa.
Por ahora, el acercamiento con Banfield fue solo para conocer pretensiones económicas. No hay una oferta formal presentada, pero desde el entorno xeneize no descartan avanzar si las condiciones resultan accesibles y si el contexto deportivo lo sigue demandando. Y ese contexto es claro: Boca no tiene delanteros disponibles para el debut en el Torneo Apertura, ya que Miguel Merentiel, Edinson Cavani y Milton Giménez se encuentran lesionados.
Ante esta emergencia, el cuerpo técnico se ve obligado a improvisar. Lucas Janson aparece como la principal opción para ocupar el rol de referencia ofensiva, a pesar de que su perfil natural es el de extremo o segunda punta. Incluso, se baraja la posibilidad de incluir en el banco a Iker Zufiaurre, delantero de 20 años de la Reserva, como única alternativa de recambio.
En medio de este panorama, la consulta por Auzmendi se entiende como una jugada lógica: Boca explora opciones, gana tiempo y evalúa soluciones para un problema urgente. El mercado sigue abierto y en la Bombonera saben que cualquier movimiento puede alterar el escenario de un momento a otro.