El club acusa al representante de una maniobra que habría dejado a la institución sin compensación económica por el pase del juvenil.
El conflicto que se inició en Núñez ahora tiene alcance internacional. River presentó una denuncia formal ante la FIFA contra el representante Martín Guastadisegno, a quien responsabiliza por la desvinculación anticipada del juvenil Luca Scarlato, una de las mayores proyecciones de su fútbol formativo.
El mediocampista, que integraba la Séptima División, dejó el club a los 16 años mediante el mecanismo de la patria potestad y actualmente se encuentra negociando su incorporación al Parma de Italia. Desde la dirigencia millonaria sostienen que el agente habría evitado deliberadamente la firma del primer contrato profesional para que el jugador quedara en condición de libre, privando a la institución de cualquier tipo de resarcimiento económico.
La presentación ante la Comisión Disciplinaria de la FIFA, firmada por el presidente Stefano Di Carlo, detalla que el futbolista fue ofrecido a varios clubes europeos de primer nivel, entre ellos Roma, Milan y el propio Parma, mientras River intentaba sin éxito concretar la vinculación profesional.
Otro de los puntos que el club subraya en la denuncia es la falta total de diálogo. Según River, Guastadisegno ignoró de forma sistemática los intentos de negociación, incluso propuestas formales enviadas por la institución, mientras avanzaba en conversaciones con equipos del exterior junto a la familia del futbolista.
La situación se vuelve aún más delicada a partir de testimonios incorporados al expediente. En una videollamada, el representante habría exigido la devolución de dinero entregado previamente a la familia para sostener la representación del jugador, una cifra que rondaría los 200 mil dólares, versión que fue confirmada por la madre del propio Scarlato.
Con el respaldo de la AFA y la Conmebol, River solicitó que se aplique el artículo 21 del Reglamento de Agentes FIFA, que prevé sanciones por infracciones al código de ética. El proceso podría derivar en multas, suspensión o inhabilitación del agente, en una resolución que podría sentar precedente para el futuro del fútbol sudamericano y la protección de los clubes formadores.
Fuente: Minuto Uno