Curiosidades Descubrimiento

Hallan un barco del siglo XVIII intacto con un cargamento de porcelana china en el fondo del mar del Norte

La localización del yacimiento no es fruto de una campaña científica convencional. 

Martes, 7 de Julio de 2026

Un sorprendente hallazgo arqueológico salió a la luz en las profundidades del mar del Norte. Investigadores localizaron un barco del siglo XVIII en un estado de conservación excepcional a unos 600 metros de profundidad en el estrecho de Skagerrak, frente a las costas de Noruega.

Conocido como el **"pecio de la porcelana"**, el naufragio permaneció protegido durante casi 300 años gracias a la profundidad a la que descansaba, lo que evitó que fuera afectado por corrientes, actividades humanas o saqueos.

El descubrimiento fue realizado por Espen Saastad, un relojero y explorador submarino, quien utilizó vehículos operados a distancia (ROV) para detectar los restos del navío.

Los especialistas identificaron la embarcación como una galeota de aproximadamente 22 metros de eslora y dos mástiles. Las imágenes obtenidas muestran que el barco permanece prácticamente erguido sobre su quilla y conserva gran parte de su estructura, incluido el casco, las vigas e incluso elementos del equipamiento de cocina, como una estufa de hierro y ladrillos fabricados en la ciudad alemana de Lübeck.

Desde la Dirección General del Patrimonio Cultural de Noruega destacaron que el nivel de conservación del barco no tiene precedentes en el norte de Europa.

El cargamento encontrado permitió reconstruir parte de las rutas comerciales del siglo XVIII. Los arqueólogos del Museo Marítimo de Noruega identificaron una importante cantidad de porcelana china, entre ellas piezas de estilo Batavia y ejemplares de **Blanc de Chine**, muy apreciados en aquella época.

Además, el barco transportaba lámparas de araña de origen alemán o inglés, copas de cristal, botellas, textiles y otros artículos de lujo.

Entre los descubrimientos más llamativos también aparecieron restos orgánicos sorprendentemente conservados, como cajas que podrían contener té y hierbas medicinales, además de barriles con granos de cereales que serán analizados mediante estudios de ADN para conocer su origen.

Para los investigadores, la combinación de productos orientales y europeos demuestra el alto grado de desarrollo que ya tenían las redes comerciales internacionales hacia mediados del siglo XVIII.

Tecnología de última generación para recuperar el naufragio

Debido a la profundidad en la que se encuentra el barco, los trabajos se realizan con drones submarinos equipados con cámaras de alta definición y brazos robóticos capaces de extraer las piezas más frágiles sin dañarlas.

El Gobierno de Noruega ya destinó cerca de 2,9 millones de coronas noruegas, equivalentes a unos 260.000 euros, para financiar las tareas de documentación, recuperación y conservación del material hallado.

Una vez concluyan los estudios y el proceso de restauración, las piezas recuperadas pasarán a formar parte de una exposición permanente en el Museo Marítimo de Noruega, en Oslo, donde el público podrá conocer de cerca este extraordinario testimonio del comercio marítimo del siglo XVIII.