Curiosidades Tremendo

"No es un juego": el lado oculto del tratamiento con frío extremo

La crioterapia consiste en la exposición breve del cuerpo a temperaturas extremadamente bajas

Martes, 31 de Marzo de 2026

La crioterapia se posiciona como una de las terapias más innovadoras en salud y bienestar. Consiste en la exposición breve del cuerpo a temperaturas extremadamente bajas, que oscilan entre los -110°C y -160°C, durante un periodo de 2 a 4 minutos. Aunque el uso del frío con fines terapéuticos es milenario, la tecnología actual permite generar una respuesta sistémica que va mucho más allá de tratar una inflamación puntual.

"El frío extremo actúa como un interruptor biológico que acelera el metabolismo y dispara la producción celular", explicó el cardiólogo Andrés Donadi. Esta técnica impacta directamente en el organismo, activando mecanismos naturales de defensa y regeneración.

¿Cuándo se recomienda la crioterapia?

Si bien su uso es frecuente en deportistas de alto rendimiento, no es necesario ser atleta para beneficiarse. Entre sus principales aplicaciones se destacan:

Recuperación post-esfuerzo: reduce el dolor muscular y acelera la eliminación del ácido láctico.

Inflamaciones crónicas: alivia síntomas en patologías como artritis o fibromialgia.

Estrés y trastornos del sueño: la liberación de endorfinas contribuye a regular el sistema nervioso.

Tratamientos estéticos: mejora la tonicidad de la piel y ayuda en afecciones como la psoriasis.

El impacto en el cuerpo: regeneración y metabolismo

"Ante el frío extremo, el organismo entra en un estado de supervivencia", detalló Donadi. Durante la sesión, la sangre se concentra en los órganos vitales y, al finalizar, se produce una hiperperfusión que distribuye oxígeno y nutrientes a los tejidos.

"Este proceso estimula la mitofagia y activa proteínas vinculadas a la regeneración neuronal", agregó el especialista, destacando el potencial de la crioterapia en la producción de nuevas células y en la prevención de la atrofia muscular.

Beneficios y riesgos de la crioterapia

Como toda terapia de alto impacto, presenta ventajas y posibles riesgos si no se realiza correctamente.

Beneficios principales:


"El cuerpo puede quemar entre 500 y 800 calorías tras una sesión", debido al esfuerzo por recuperar la temperatura corporal.

Estimula la producción de colágeno, generando un efecto anti-age.

Refuerza el sistema inmunológico al aumentar los glóbulos blancos.

Riesgos a tener en cuenta:

"Entrar en una cabina sin supervisión no es un juego", advirtió Donadi.

Posibles quemaduras térmicas si la piel está húmeda o en contacto con metales.

Riesgo de shock hipotensivo en personas con presión arterial no controlada.

Contraindicaciones en casos de enfermedades cardíacas, síndrome de Raynaud o embarazo.

Claves para una sesión segura

Para maximizar los beneficios y minimizar riesgos, los especialistas recomiendan:

"Nunca iniciar sin un chequeo médico previo".

Ingresar con la piel completamente seca y con protección adecuada.

Respetar la regla de los tres minutos: más tiempo no implica mejores resultados.

Mantener movimiento constante dentro de la cabina para favorecer la circulación.

Crioterapia: ¿tendencia o solución real?

La crioterapia se consolida como una herramienta potente para mejorar la salud física y mental. Utiliza el estrés controlado del frío para estimular la resiliencia del organismo y favorecer la regeneración celular.

En un contexto donde el estrés y la inflamación crónica afectan a gran parte de la población, esta técnica aparece como una alternativa efectiva cuando se realiza bajo supervisión profesional. "Un golpe de frío controlado puede ser exactamente lo que el cuerpo necesita para resetearse y sanar desde adentro", concluyó el especialista.