El vehículo deportivo que el astro del fútbol adquirió en 1991, vuelve al mercado en impecables condiciones tras más de tres décadas.
La Renault Fuego GTA Max de Diego Maradona, adquirida en 1991, ha resurgido en el mercado, atrayendo el interés de coleccionistas y fanáticos. En perfecto estado de conservación y con solo 67.000 kilómetros, el vehículo se ofrece por alrededor de 65.000 dólares.
Comprada tras su regreso de Nápoles y su suspensión deportiva, la cupé, considerada un modelo de lujo en su época, acompañó a Maradona en eventos públicos, incluyendo su aparición en el programa de Marcelo Tinelli. Su impecable estado, preservado por sus sucesivos dueños, y su conexión con Maradona la convierten en una pieza única en el mercado de autos clásicos.
Emblemática de la industria automotriz argentina de los 80 y 90, la elección de este modelo por Maradona refuerza su estatus de ícono cultural, vinculándolo a la vida cotidiana del ídolo. Como ocurre con otros objetos personales del Diez, esta Fuego se transforma en un símbolo de identidad nacional y un recordatorio de su influencia.
El automóvil también refleja un momento de transición en la vida de Maradona, tras su regreso a Argentina en medio de controversias. Para los coleccionistas, esta es una oportunidad única de adquirir no solo un modelo clásico, sino un objeto de incalculable valor histórico. El precio de venta refleja tanto su valor material como el peso simbólico de haber pertenecido al ídolo.
La Renault Fuego de Maradona es más que un auto: es un testimonio de su relación con la cultura argentina, un objeto que condensa pasiones y recuerdos. Su venta reaviva la memoria de aquellos años, confirmando el magnetismo que rodea al Diez. El destino final de la cupé es incierto, pero seguirá siendo un símbolo de la pasión argentina por el fútbol y su máximo ídolo.