La madre le aplicó el producto sin saber que era altamente inflamable. Aleema pasó cerca de una hornalla encendida y el accidente tuvo consecuencias devastadoras.
En 2016, durante las vacaciones navideñas en Yorkshire, Inglaterra, Aleema, una joven británica, sufrió graves quemaduras de tercer grado debido a un champú antipiojos inflamable. Con 12 años, al regresar del colegio, su madre le aplicó el producto, ignorando sus componentes peligrosos.
Al acercarse a una hornalla encendida en la cocina para desechar el envase, su cabello se incendió, propagándose rápidamente las llamas. Tras ser auxiliada por su hermana, fue hospitalizada de urgencia y permaneció dos meses en coma y nueve meses internada. Aleema perdió siete dedos debido a múltiples cirugías reconstructivas y debió reaprender a caminar, hablar y alimentarse.
Actualmente, con 21 años, continúa sometiéndose a injertos de piel y estudia para ser consejera, buscando ayudar a personas que han pasado por traumas similares. Su objetivo es transformar su experiencia en una herramienta de apoyo para otros.