La presidenta del PRO visitó a Pablo Javkin, que la semana pasada fue criticado por Elisa Carrió.
Con duras críticas a los gobiernos nacional y de Santa Fe, y un sugestivo respaldo al intendente local, la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, desembarcó en Rosario con una agenda centrada en el tema de la inseguridad, con especial foco en el narcotráfico.
Bullrich aseguró que ve “solo” al intendente Pablo Javkin –aliado del socialismo y de un sector del radicalismo– en su lucha contra los narcos y el delito, que explican buena parte de la inseguridad y los crímenes que sacuden a la ciudad en los últimos años.
Con su perfil de exministra de Seguridad, tomó esa agenda en su recorrida y culpó por esa soledad que declamó manifiesta al gobernador Omar Perotti y al gabinete de Alberto Fernández.
“No pueden mandarle trescientos gendarmes, y los mandan a sacar carnets de conducir. Los gendarmes son una fuerza de élite. Tienen que venir acá a sacar a los narcotraficantes, no registros de conducir. Eso no sirve para nada”, opinó.
El actual ministro del área, Aníbal Fernández, anunció en septiembre del año pasado el envío de 575 gendarmes –concretado un mes más tarde– y la creación de un nuevo comando con asiento en Rosario en el que se destinarían otros mil agentes.
El lugar donde funcionará el nuevo destacamento prometido no está terminado –se estima que las obras se finalizarán en un mes– y del arribo de un millar prometido para marzo pasado apenas se concretaron 300.
Actualmente trabajan en la ciudad unos 850 agentes, según confirmó el comandante Ricardo Castillo, a cargo del Comando Unificado local.
El envío no logró moderar los niveles de homicidios. El primer semestre del año está cerrando con 135 crímenes registrados, la mayor cifra para este período en el historial de la ciudad.
Bullrich aseguró que en Rosario “hay un reemplazo del Estado formal por un dominio de un narco estado”, y puntualizó que “Rosario es la ciudad que más armas per cápita tiene en el país”.
“Pero no legales, no la gente. Los narcotraficantes, los delincuentes (las tienen). A esos hay que desarmar. Las armas son de todo tipo. El tráfico de las armas, las armas caseras. No todas son de altísima calidad, pero matan. La discusión no es armar a la población, sino desarmar a los narcotraficantes. Hay que arrasar para que no quede una sola arma en Rosario”, planteó en una de sus recorridas por barrios locales.
La dirigente -una de las precandidatas que suenan para las presidenciales de 2023 en el armado opositor- mantuvo una reunión con el intendente local una semana después de que Javkin fuera criticado duramente por Elisa Carrió, aliada fundadora de JxC.
Carrió lo había definido como un “cobarde” que “nunca se atrevió a enfrentar la droga”. Aunque lo reconoció como “un intendente brillante en lo intelectual”, dijo que se trataba de un “inútil totalmente para poder controlar algo de la vida pacífica”.
Bullrich lo visitó en el Palacio de los Leones, pero descartó que ese encuentro tuviera como objetivo tejer algún acuerdo político a futuro, todo en medio de las especulaciones para conformar una coalición santafesina amplia que enfrente al peronismo.
“No voy a hablar de política con él porque no es lo que quiero. No está en la agenda. La agenda de hoy es darle algunas ideas respecto de lo que puede hacer como intendente en esta soledad en la que está. Yo fui compañera de él en la Cámara de Diputados y, más allá de su inclinación política, nosotros tenemos otra mirada, otra forma. Seguramente competiremos. Pero hoy no es momento de mirar de dónde viene, sino que es un momento de cuidar a los rosarinos”, explicó sobre las intenciones que tuvo el encuentro.
En declaraciones a la prensa local, Bullrich arremetió: “Esto es un territorio tomado. El Estado se dejó reemplazar por el estado narco. Lo primero que hay que hacer es que el estado de derecho se haga cargo y desplace totalmente a los narcos".
"El retroceso que ha habido en Rosario en relación al trabajo que se había hecho de tirar búnkeres, bajar el nivel de narcotráfico, ir contra las bandas y las llamadas familias narcotraficantes, es brutal. Los narcos no pueden mandar en un milímetros del territorio argentino. Por eso para nosotros Rosario es fundamental”, insistió.
Como parte de sus actividades en Rosario, la líder del PRO presentó en la Fundación Libertad, el “Plan de lucha contra el narcotráfico para Rosario y la provincia de Santa Fe”.
La cifra de homicidios asciende a 137 en los primeros seis meses de 2022. “Es el año más violento de la historia”, aseguró un exministro de Seguridad de la provincia.