Las internas libertarias también se meten cada vez más en la dinámica legislativa; y si bien los proyectos del Poder Ejecutivo avanzan, el ritmo es más lento que el esperado y ninguno está exento de ser mutilado.
Disputas subterráneas y visibles de vertientes internas de La Libertad Avanza influyen en el andar de las iniciativas. A la cada vez más expuesta diferenciación de la jefa del bloque del Senado, Patricia Bullrich, con el sector más radical del mileismo, se suma la "bolilla negra" de algunos legisladores a proyectos de determinada área del Ejecutivo.
El oficialismo busca llegar con la menor cantidad de sobresaltos posibles al 30 de noviembre, para que, finalizadas las sesiones ordinarias, sólo se puedan tratar en el verano los proyectos que digite el Poder Ejecutivo.
En ese contexto, y sobre todo en Diputados, la idea es abrir el recinto la menor cantidad posible de veces, y concentrar esas jornadas en votaciones de varias iniciativas.
El caso Adorni, el destino del oro del banco Central, los problemas de endeudamiento, las partidas para discapacidad y ahora la relación con Brasil, son los temas que durante el año, y semana a semana, la oposición más dura enarboló para intentar acorralar al oficialismo.
Con el parate en la actividad de la próxima semana, por el viaje de muchos legisladores a Estados Unidos por las elecciones en ese país y la siguiente por la presencia del Papa León en Argentina, al Congreso le quedarán luego sólo 15 días de ritmo intenso.
En ese lapso el oficialismo aspira a darle media sanción al Presupuesto 2027, si es que los aliados se lo permiten. Los ex Juntos por el Cambio y algunos provinciales están cada vez más duros con el Ejecutivo en temas que incluyen partidas porque no tienen antecedentes de ser buenos pagadores de promesas.
De hecho, ese fue uno de los factores que demoró la media sanción de la ley de "Emergencia" en Discapacidad en Diputados, y hace pocas horas la del proyecto de Salud Mental, en el Senado.
El proyecto Soberanía, vendido por el Gobierno como "Malvinas" y en los hechos una fuerte reforma a la Ley de Seguridad Interior, despertó las alarmas de más de un bloque aliado, más allá de que el oficialismo consiguió el dictamen en el plenario de comisiones.
Para conseguir la mayoría de las firmas, desde La Libertad Avanza debieron hacer fuertes concesiones, al punto tal que el último borrador tenía proporcionalmente bastante equilibrio entre tachaduras, enmiendas y lo que quedaba del texto original.
Le sirvió a un sector del gobierno para marcarle la cancha a sus rivales internos y para volver a demonizar al periodismo, ya no con los mismos resultados que al principio de la gestión libertaria, cuando mucha gente celebraba ese relato de la "batalla cultural" porque todavía llegaba a fin de mes con sus cuentas.
Hoy el panorama es distinto y eso lo expresa cada representante del interior que, con sus bloques, ayuda al Gobierno en sus ajustadas victorias: "La economía no está llegando a la gente y no impacta en la micro. Vamos a acompañar (a LLA) mientras podamos sacarles algo para la provincia", dicen en los despachos.
Por esto, el respaldo mayormente no es genuino, lo saben de ambos lados. Y, sobre todo, "lo ven los potenciales inversores", analizan desde un bloque provincial que suele acompañar a LLA en la sanción de leyes y en las estrategias defensivas (Caso Libra, freno a proyectos sobre morosidad, colaboración para denegar interpelación de funcionarios).
En tanto, esta semana le permitió un leve festejo al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que consiguió la media sanción del proyecto sobre Mercado de Carbono en el Senado y el dictamen sobre lo que quedó de su texto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Sin embargo, el exartifice del megacanje de deuda del gobierno de la Alianza sigue teniendo vedado su acercamiento institucional al Congreso: se da después del costo que le hizo pagar a los senadores de La Libertad Avanza por el primer debate sobre el proyecto que modificaba la Ley de Tierras y la del manejo del fuego.
La media sanción de la Ley de Hojarasca; la de Sociedades y el Super RIGI entraron hace semanas en el ítem del "estigma Sturzenegger" y la última semana se sumó le Ley de Patentes, que aparecía como tema seguro en la agenda del recinto del Senado para el jueves pasado, y de pronto desapareció del temario.
Al ministro desregulador le queda el consuelo de sus funcionarios contando ante el Congreso la cantidad de empleados públicos que desafectaron del Estado y los minutos que ganan los ciudadanos por hacer menos trámites.
Por lo que es el trabajo legislativo en sí, se repiten los proyectos impulsados por La Libertad Avanza que salen de una cámara y cuando llegan a la otra se encuentran con que el panorama es diferente: Carta Orgánica del Banco Central, biocombustibles o propiedad privada, son algunos de los ejemplos de proyectos en los que falla la sintonía entre la cámara que manejan los Menem y la que articulan la vice Victoria Villarruel y Bullrich.
Por la misma vertiente parece transcurrir el futuro del proyecto de eliminación de las PASO, con sectores internos de la LLA en posiciones antagónicas y cada vez menos disimuladas.
Agotado el análisis del Presupuesto 2027, si es que el Ejecutivo no decide prorrogarlo -como en 2025-, ese será el único tema que ocuparía la centralidad de la agenda en diciembre y, eventualmente, en enero o febrero.
Si es que algún movimiento interno de La Libertad Avanza no termina dando argumentos para que la herramienta electoral siga en pie. Bullrich, y algunos gobernadores aliados, la miran de reojo para poder utilizarla.
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En el entorno de la senadora descartan que las declaraciones del presidente de Diputados sean una provocación para forzar una definición electoral. Milei ratificó su candidatura y en la Casa Rosada cuestionan los desmarques de la jefa del bloque libertario, pero buscan evitar una ruptura de cara al próximo año.