"La recomendación general es que no haya manifestaciones en los próximos días", declaró el presidente francés. El sábado se prevé una protesta convocada por los "chalecos amarillos".
El presidente Emmanuel Macron hizo este jueves un llamado a la calma a dos días de las nuevas protestas convocadas para este sábado en Francia y acusó a grupos de extrema izquierda de haber querido "hacer caer la República" durante los recientes disturbios
"Queremos un regreso a la calma", afirmó.
Poco después, la policía de París decretó una extensión del toque de queda en algunas zonas de la capital francesa todas las noches desde las 23:00 hasta las 06:00 del lunes próximo.
La Prefectura de Policía también anunció la prohibición de "cualquier reunión no declarada" durante la tarde y la noche del jueves al viernes, especialmente en los alrededores del Elíseo, la Asamblea Nacional, el Senado, la avenida de los Campos Elíseos y las estaciones de tren. Esta medida se aplica tanto a adultos como a menores.
Macron anunció que el sábado solo se permitirán las manifestaciones organizadas por sindicatos y se ofrecerán circuitos alternativos para proteger los "centros urbanos" y los "comercios y edificios".
El astro argentino será galardonado con la distinción Princesa de Asturias del Deporte 2026 por promover valores como el respeto a través del fútbol.
"La recomendación general es que no haya manifestaciones en los próximos días", afirmó el jefe del Estado después de un consejo de seguridad. Las peticiones formuladas por "gente que no tiene ninguna legitimidad para ello" serán rechazadas, advirtió.
Francia vive un estado de enorme agitación social con protestas que que culminaron con una ola de violencia el sábado pasado que dejó 3000 tiendas saquedas, vehículos incendiados y choques entre manifestantes y policías.
"Hemos tenido a la vez actos políticos e incluso sediciosos llevados a cabo por grupos organizados de ultraizquierda cuyo objetivo es hacer caer la República", afirmó Macron al término de una reunión en el Elíseo con los servicios de inteligencia, acusados de no haber previsto la magnitud de la movilización del sábado.
En este contexto tenso, el primer ministro, Sébastien Lecornu, recibió este jueves por la tarde a los partidos en presencia de los ministros del Interior, Laurent Nuñez, y Justicia, Gérald Darmanin, y de los responsables de los servicios de inteligencia y de las fuerzas del orden.
La mayoría de los partidos envió a sus líderes, pero el ultraderechista Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen estuvo representado por un responsable de menor rango.
Lecornu tenía previsto reunirse con alcaldes y, el lunes, con grupos de estudiantes, sindicatos y la patronal. Macron aseguró que la opción de declarar el estado de emergencia no está sobre la mesa.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, indicó este jueves que 217 de las 2700 personas detenidas durante y desde el pasado fin de semana fueron encarceladas, y que otras 1000 aún están siendo procesadas.
Fuente: TN.com