El pontífice estadounidense-peruano, de 71 años, fue sometido a una cirugía torácica de 90 minutos en el Policlínico Gemelli de Roma para la extirpación de un nódulo. El procedimiento transcurrió sin complicaciones y se prevé un posoperatorio de una semana, por lo que su agenda oficial fue suspendida hasta el próximo 20 de octubre.
El Vaticano dio a conocer el primer parte médico del papa León XIV tras haber sido sometido este martes a una intervención quirúrgica en el Policlínico Gemelli de Roma para la extirpación completa de un nódulo en un pulmón, detectado en una fase muy temprana durante una revisión de rutina.
"El Santo Padre fue sometido, según lo programado, a una cirugía torácica para lograr una extirpación completa de la lesión. Se le extrajo el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica de cirugía asistida por video", detalla el comunicado oficial emitido por la Santa Sede. Asimismo, el parte confirmó que los análisis posteriores ratificaron el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar que ya se sospechaba previamente.
La intervención quirúrgica duró 90 minutos, aunque el Papa permaneció en el quirófano durante aproximadamente tres horas. "El procedimiento fue exitoso y no hubo complicaciones", destacaron los voceros médicos, agregando que tras la operación el pontífice despertó con total normalidad y, luego de un breve periodo de observación, pudo regresar a su habitación ubicada en la décima planta del recinto.
"La intervención ha concluido con éxito, en el plazo y de la forma previstos, y el Santo Padre ha regresado a su habitación. Próximamente se facilitará más información", informó la Santa Sede
La compleja operación estuvo a cargo de un equipo médico especializado dirigido por el reconocido cirujano torácico Stefano Margaritora. La llegada del Papa al hospital Gemelli al mediodía estuvo marcada por muestras de afecto, plegarias y mensajes de aliento de numerosos fieles que aguardaban desde temprano en el lugar.
Debido a su hospitalización y al posterior proceso de recuperación, León XIV canceló todas sus audiencias públicas y compromisos oficiales hasta el martes 20 de octubre. El día anterior a la intervención, el pontífice había mantenido su agenda con total normalidad, encabezando siete audiencias matutinas con representantes eclesiásticos e internacionales, como el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Carlos Enrique Herrera Gutiérrez, y el arzobispo argentino Jorge Eduardo Lozano.
La ausencia temporal del Papa obligó a reorganizar diversas actividades institucionales de la Santa Sede. Entre ellas, se confirmó que no participará en la sesión vespertina del encuentro internacional sobre la familia -organizado al cumplirse diez años de la publicación de la exhortación apostólica Amoris laetitia-. Del mismo modo, la misa prevista para este miércoles 14 de octubre en la plaza de San Pedro no será presidida por el pontífice, sino por el cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización.
Pese a la suspensión temporal de sus actividades, fuentes vaticanas señalaron que el Papa pidió conocer las conclusiones del encuentro sobre la familia antes de su publicación oficial para poder ofrecer sus propias reflexiones, mientras transita el posoperatorio estimado en una semana.