Durante la presentación del Plan de Ejecución del Parque Industrial Capital, el mandatario provincial adelantó beneficios impositivos orientados a la creación de empleo local y la atracción de inversiones. Además, proyectó un superávit de 2.500 millones de dólares para 2030 y reclamó una revisión en la distribución de los recursos hidrocarburíferos.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, anunció un esquema de beneficios impositivos con la mirada puesta en atraer inversiones, potenciar el desarrollo productivo y dinamizar la creación de empleo en la provincia. Durante la presentación del Plan de Ejecución del Parque Industrial Capital, el mandatario adelantó que se aplicará una alícuota de cero en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos para aquellas empresas que incorporen trabajadores neuquinos a partir de 2028.
Figueroa especificó que los proyectos adheridos al programa provincial Invierta Neuquén contarán con este beneficio fiscal, el cual también estará respaldado por el Registro Informático de Empleadores (RIdE) para eliminar formalmente el tributo dentro de dos años a las firmas que sumen personal local. Esta iniciativa se alinea con propuestas impulsadas por sectores del espacio político local de cara al escenario electoral.
Durante su discurso, el gobernador remarcó el rol protagónico que ocupa la provincia en el plano nacional: con apenas el 1,5% de la población total del país, los neuquinos producen el 5,1% del Producto Bruto Interno (PBI) y posicionan a la región como la tercera provincia más exportadora. En este sentido, sostuvo que los incentivos fiscales generarán un impacto positivo para acompañar este proceso de expansión económica.
"Incrementar el Producto Bruto Geográfico lo vamos a hacer de todas maneras, porque se produce más gas y petróleo. Pero lo importante es cómo se redistribuye, cómo afecta a los ratios socioeconómicos en la provincia del Neuquén y cómo nos afecta el metro cuadrado", expresó el mandatario.
En otro tramo de su exposición, Figueroa valoró el alcance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), destacando que una gestión realizada ante el Ministerio de Economía de la Nación -conducido por Toto Caputo- permitió incluir a la actividad del upstream dentro del esquema. Según indicó, esto reducirá costos y mejorará la competitividad de los proyectos petroleros y gasíferos.
"Tenemos que acelerar las inversiones en la ventana de tiempo que tenemos para colocar nuestra producción, pero tenemos que dar previsibilidad de que lo que vamos a sacar nos va a costar menos de lo que es el valor internacional", argumentó, al tiempo que estimó que el incremento de la actividad asociado al RIGI dejará un superávit de unos 2.500 millones de dólares para la provincia hacia 2030, con una resignación fiscal estimada en apenas ocho millones de dólares por Ganancias en los próximos cuatro años.
Finalmente, el gobernador se refirió a la distribución de las rentas hidrocarburíferas ante la meta de alcanzar el millón de barriles diarios en la Cuenca Neuquina. Detalló que del total generado por cada barril, el 60% queda para las operadoras y el 40% se reparte entre los estados (un 17% para la Nación y un 10% que retorna a las provincias por la Ley de Coparticipación, un sistema que -según advirtió- históricamente perjudicó a los distritos productores). Ante este panorama, insistió en que el 13% que ingresa efectivamente a Neuquén debe reinvertirse de inmediato para garantizar la sustentabilidad social de la región.